Para Dolphins, es más importante un Tua Tagovailoa agresivo que sus intercepciones

Si vemos algo más cercano al Tua Tagovailoa del colegial durante su segundo año profesional, los Dolphins estarán en gran forma

DAVIE -- Las críticas al quarterback de los Miami Dolphins, Tua Tagovailoa, cayeron como una intensa lluvia después de su práctica de minicampamento de cinco intercepciones, del 15 de junio.

Para aquellos que dudan de Tagovailoa, el escandaloso encabezado brindó confirmación de que no es, y nunca será, suficientemente bueno como quarterback franquicia. Para aquellos que apoyan a Tagovailoa, las publicaciones en redes sociales y las historias que siguieron a ese desempeño condujeron al miedo de que sus deseos de ver un salto en el segundo año fueran solo buenos deseos.

La realidad es que se trató de una sobrerreacción a una mala --y sí, fue una muy mala práctica-- sesión de minicampamento que se enfocaba en enfatizar la agresión y forzar el balón campo abajo.

"Obviamente, quieres ser inteligente; pero si hay un momento para cometer errores, ahora es el momento para cometer errores", dijo Tagovailoa. "Intentamos ver qué podemos forzar en los huecos, lo que podemos lanzar dentro de las coberturas, llegar al cuarto de video y luego aprender de ello".

Cinco intercepciones son cinco intercepciones. Pero en un mundo deportivo dirigido por encabezados y programas de debate, el contexto a menudo es el elemento faltante, así que vamos a agregar algo de ello, con conocimiento de primera mano.

  • El head coach Brian Flores dijo a los quarterbacks que sería una práctica enfocada en la agresión, y que deseaba que arriesgaran más de lo normal para trabajar ese elemento en específico. Como resultado, el quarterback suplente Jacoby Brissett también tiró dos intercepciones con menos repeticiones.

  • Hubo una lluvia torrencial durante la mayor parte de la práctica en aquel día, clima suficientemente malo que un plan de juego basado en el ataque terrestre podría haber sido necesario en caso de haber sido situación de juego real.

  • Un día más tarde, el 16 de junio, Tagovailoa siguió su mala actuación con una gran práctica. No tiró intercepción y lanzó varios touchdowns durante una sesión enfocada en zona roja y línea de gol. Entre lo más destacado estuvieron pases profundos a los receptores abiertos Jaylen Waddle y Jakeem Grant.

Así que, mientras los Dolphins se dirigen a su receso de verano, la mayor lección de la primavera de Tagovailoa no son las intercepciones del minicampamento, ni su admisión de que no dominó muy bien el libro de jugadas del 2020. Mi conclusión es que Tagovailoa se ha vuelto introspectivo, aceptando sus problemas del primer año y pasando estos meses intentando corregirlos, sobre todo, su agresividad campo abajo.

"No pienso que Tua se vaya a meter en un caparazón", dijo Flores. "Le dijo que siga siendo agresivo. Está usando este tiempo en la práctica para empujar el balón campo abajo, y entonces haremos ajustes y correcciones".

No se trata de crear excusas para Tagovailoa. Necesita hacerlo mejor. Mejor que en el 2020, mejor que el martes de la semana pasada. Crear excusas para los quarterbacks es un camino derecho a la mediocridad. Sin importar lo que diga Flores acerca de una tarea para todo el equipo, la mayor parte de la presión está sobre Tagovailoa para llevar a los Dolphins al siguiente nivel.

Si frecuentemente juega esta temporada como hizo en la práctica del martes de la semana pasada, existe una buena posibilidad de que no termine el año como el titular de los Dolphins, y Miami estará en busca de un nuevo quarterback en la siguiente temporada baja. Ningún quarterback tiene más presión sobre él que Tagovailoa esta temporada, y viene más escrutinio, pero las intercepciones en las prácticas de minicampamento en junio tienen cero importancia en ello.

De cara a su segunda temporada en el 2018, el quarterback de los Kansas City Chiefs, Patrick Mahomes, tiró siete intercepciones en seis prácticas de campamento de entrenamiento. Fue el Jugador Más Valioso de esa campaña. En dos ocasiones en su carrera, el quarterback de los San Francisco 49ers, Jimmy Garoppolo, tiró cinco intercepciones en una práctica. Una vez fue en el 2015 con los New England Patriots, y otra en el 2019 con los Niners, cuando tiró cinco intercepciones consecutivas. Así que, es raro y nunca bueno, pero los días de múltiples intercepciones suceden durante el campamento. Se trata de impedir que se conviertan en tendencia.

Así que, una vez que el shock de la sesión del 15 de junio se disipó, me quedé con una idea prevaleciente con respecto a Tagovailoa: priorizar agresividad en las sesiones de minicampamento debe ser más importante que las intercepciones de campamento.

Tagovailoa podría ser el quarterback joven más divisivo en la NFL; su abrumadora popularidad y perfil, antes de participar en su primera jugada de NFL, le hizo ganarse un número alto de críticos, así como seguidores. Pero, si somos honestos, Tagovailoa hizo un buen trabajo de cuidar el balón como novato (14 touchdowns contra siete entregas de balón). Sus mayores problemas como novato fueron su renuencia e inefectividad en pases largos.

Entre los quarterbacks que iniciaron al menos la mitad de la pasada temporada, Tagovailoa marcó el segundo Total QBR más bajo en envíos de al menos 25 yardas capo abajo (7.8), el segundo promedio más bajo en yardas por pase por partido (181.4) y el tercer promedio más bajo en yardas por intento de pase (6.3). Dicho de otro modo, Tagovailoa fue demasiado conservador y no maximizó sus oportunidades cuando las tomó. Pases dejados caer, falta de separación y el hecho de que no ajustó correctamente al esquema ciertamente fueron factores, pero Tagovailoa debe aceptar, y ha aceptado, parte de la responsabilidad aquí.

No posee el brazo más potente, pero lanzar el pase profundo fue una de sus fortalezas en el colegial. Sus números de por vida ranquean entre los mejores en la historia del juego universitario en eficiencia por pase (199.4, N° 1), yardas por pase por intento (10.9, N° 2) y yardas totales por jugada (9.8, N° 1).

Demasiado a menudo, como novato, Flores recurrió a Ryan Fitzpatrick tarde en los partidos porque el veterano estaba más dispuesto a intentar es ese pase largo campo abajo. Tagovailoa ha probado que lo puede hacer. Simplemente, debe priorizar la agresividad. Si vemos algo más cercano al Tagovailoa del colegial durante su segundo año profesional, los Dolphins estarán en gran forma.

Las intercepciones nunca son buena señal, pero los fans de los Dolphins deben querer que Tagovailoa invierta las prácticas para arriesgarse campo abajo, y descifrar cuándo puede colocar el balón en un hueco apretado. Un Tagovailoa agresivo es un mejor Tagovailoa.