TJ Watt escribe su propia historia

Watt está llamado a ser la imagen de la franquicia una vez Roethlisberger cuelgue el casco

Una marca registrada a lo largo de los años en Pittsburgh es la de sus linebackers estelares. La lista es interminable: Jack Lambert, Jack Ham, Kevin Greene, James Harrison, Greg Lloyd, Levon Kirkland, Chad Brown, y un largo etcétera. T.J. Watt poco a poco se ha ido ganando un lugar en ese grupo tan distinguido.

T.J. ya no solo es el hermano menor de J.J., hoy es un referente de los Steelers. El equipo se lo ha reconocido con el contrato millonario de 4 años y 112 millones de dólares, con 80 de ellos garantizados. A sus 39 años de edad, el retiro de Ben Roethlisberger no está tan lejano. Llegado el momento, no tengan duda que Watt es el candidato natural a ser el buque insignia del equipo, de hecho ya es el líder de la defensa.

Si los Steelers han ganado este domingo en Buffalo, contra todo pronóstico, se debió en gran medida a su defensiva. Gracias a ellos se mantuvieron en el juego cuando el ataque no carburaba. Pittsburgh apenas registró 55 yardas totales y puras patadas de despeje en las cinco series ofensivas que tuvo en la primera mitad. Cruzaron la yarda 50 hasta el inicio del tercer cuarto. Es al ataque donde están las principales dudas de Steelers, la defensa ha vuelto a ser el pilar y seguramente lo será toda la temporada.

No es fácil dejar a los Bills en 16 puntos en su casa, los secaron casi por completo en la segunda mitad limitándolos solo a dos goles de campo. El que encabezó la revuelta de la “Cortina de Acero” fue justamente T.J. Watt, que logró 2 capturas a Josh Allen, lo incomodó todo el partido y además sumó otras 3 tacleadas. ¡Amenaza constante!

La temporada apenas inicia, pero algo es un hecho. TJ está en un equipo con una cultura ganadora envidiable, y él mismo lleva en la sangre todo el pedigree de gran competidor. Candidato a defensivo del año era desde la temporada pasada. TJ está escribiendo su propia historia, y estoy seguro que esos linebackers de los Steelers que están en el olimpo asienten con una sonrisa.