Las prioridades para San Francisco 49ers comienzan con extensiones para Deebo Samuel y Nick Bosa

Una vez resuelto el tema de los jóvenes pilares del equipo, la atención debe centrarse en aclarar el panorama del tope salarial

SANTA CLARA -- Dada la magnitud de la movida con que los San Francisco 49ers sacudieron a la liga en busca de su quarterback del futuro, es difícil describir cualquier receso de temporada como más crítico que el del 2021.

Pero, en parte porque el pasador novato Trey Lance no tomó las riendas después de que los Niners ascendieran en el orden del draft hasta el N° 3 para seleccionarlo, este receso de campaña es casi tan importante. La mayoría de las decisiones que el head coach Kyle Shanahan, el gerente general John Lynch, y sus asistentes tomen, estarán direccionados hacia ayudar a Lance en el 2022 cuando, presumiblemente, asuma las riendas como titular a largo plazo.

Con eso en mente, aquí hay una mirada a lo que deben hacer los Niners para ser contendientes al Super Bowl de nuevo.

Extensiones de contrato para Nick Bosa y Deebo Samuel

Como en años recientes en los casos del ala cerrada George Kittle y el linebacker Fred Warner, los Niners poseen dos piezas centrales para la franquicia a la espera de masivas extensiones de contrato, el ala defensiva Nick Bosa y el wide back Deebo Samuel. Así como en los casos de Kittle y Warner, acuerdos para ambos probablemente no lleguen hasta el final del verano.

Con todo y eso, los Niners tienen planes para ambos.

"Comprendemos totalmente que estos tipos son pilares de lo que intentamos hacer aquí", explicó Lynch. "Hemos sido bendecidos de que cuando hemos sido agresivos, hemos tenido muchos jugadores que creemos están entre lo mejor de la liga en lo que hacemos. Y, estos tipos no son diferentes ... Estoy seguro de que encontraremos el modo de lograrlo. Ha sido presupuesto".

Obtener claridad inmediata en la posición de quarterback

La idea de que los Niners seguirán volverán a retener al titular Jimmy Garoppolo es descabellada, a pesar de los esfuerzos de San Francisco de mantener públicamente esa dosis de palanca negociadora. Garoppolo, mientras tanto, espera ser canjeado y le gustaría tener voz respecto a dónde aterriza.

"Tengo una carrera larga por delante", señaló Garoppolo. "Estoy emocionado por las oportunidades que vienen. Solo quiero ir a un lugar donde deseen ganar".

Parece que no existe carencia de recientes contendientes de playoffs en busca de un quarterback. Pittsburgh, Washington, Denver, New Orleans, Tampa Bay e Indianapolis son apenas un puñado de los equipos que podrían estar en el mercado por Garoppolo.

Idealmente, un canje se lograría más temprano que tarde, incluso si no se puede oficializar hasta el inicio del nuevo año de la liga, el 16 de marzo. Eso daría a los Niners alguna certeza sobre el espacio bajo el tope salarial que tendrían para negociar con sus agentes libres y realizar adiciones desde el exterior. También, permitiría a Garoppolo ayudar a conducir su destino antes de que se detenga la versión de este año de las sillas musicales en la posición de quarterback.

De igual manera, ayudaría a abrir camino ara que Lance siga adelante como titular, y brindaría a San Francisco la oportunidad de encontrar a un veterano reserva demostra --¿quizás, Tyrod Taylor?-- en la agencia libre.

Sanar la situación contra el tope salarial

Al momento, los Niners entrarían al nuevo año de la liga unos 10 millones de dólares por arriba del tope salarial. Deben estar en cumplimiento con las normas del tope salarial para sus mejores 51 jugadores para el 16 de marzo.

Resolver la situación de Garoppolo es la pieza más importante de la ecuación financiera de los Niners, dado que canjearlo ahorraría instantáneamente 25.55 millones de dólares.

El ala defensiva Dee Ford es otra partida esperada, aunque su situación es más complicada. Ford tenía un bono de plantilla de 4.6 millones de dólares completamente garantizado para el 15 de febrero por lesión, lo que significa que los Niners únicamente se ahorrarían unos 2.4 millones de dólares con su corte. Esos ahorros solamente pueden lograrse incluyendo una designación post 1° de junio, y no puede emplearse después de esa fecha.

Eso quiere decir que los 49ers, además de mover a Garoppolo, deberán explorar otras avenidas para crear espacio bajo el tope salarial. El modo más común sería a través de simples reestructuraciones contractuales (convirtiendo sueldos base en bonos por firmar que puedan repartirse a lo largo de los años restantes del acuerdo). Kittle, el liniero defensivo Arik Armstead y safety libre Jimmie Ward están entre los objetivos para tal movida, con los Niners siendo capaces de ahorrarse unos 24 millones de dólares modificando esos convenios.

Hacer todas esas cosas podría dar a los Niners unos 40 millones de dólares en espacio bajo el tope salarial para el 2022.

Retener a los suyos

Una vez más, los 49ers poseen una lista larga --de 33 jugadores-- a punto de alcanzar algún tipo de agencia libre. Entre los agentes libres no restringidos programados se encuentran el guardia izquierdo Laken Tomlinson, esquineros Jason Verrett y K'Waun Williams, tackle defensivo D.J. Jones, safety Jaquiski Tartt, ala defensiva Arden Key y corredor Raheem Mostert. El linebacker Azeez Al-Shaair encabeza al grupo de agentes libres restringidos.

La temporada pasada, cuando la pandemia mantuvo bajo el tope salarial y con el mercado deprimido, los Niners retuvieron a más agentes libres delos esperado. Factores similares podrían estar en juego este año, pero Tomlinson, Jones y Key deben tener bastantes interesados.

Retener a ese trío debe ser prioritario, pero incluso quedarse con dos de esos tres debe ser considerado un triunfo.

Ayuda externa para la línea ofensiva y en las esquinas

Dependiendo de cuánta flexibilidad bajo el tope salarial puedan crear los Niners, lo que presupuestan para Samuel y Bosa y los agentes libres que pueden retener, también podrían estar buscando ayuda en las esquinas y el interior de la línea ofensiva. Quizás, tengan que esperan al draft de la NFL para tal refuerzo, y con tres selecciones en el segundo día, pero ninguna en la primera vuelta, tendrán los recursos para seguir sumando en esas posiciones.

Si pueden descifrar el modo para que funcione, sumar a un jugador de impacto en la esquina vía agencia libre podría elevar a la defensiva de los Niners hasta convertirla en una de las mejores de la liga. Eso no significa que tengan que gastar la clase de dinero que se requiere para un jugador de gran cartel como J.C. Jackson de New England, o Carlton Davis de Tampa Bay, si es que alguno llega al mercado abierto. Pero un veterano probado que pueda ser caro, pero no prohibitivo, mediante un acuerdo más corto (piensen en Stephon Gilmore de Carolina) tendría mucho sentido.