Por qué Paredes vuelve a ser la gran esperanza de Boca ante River

Leandro Paredes vuelve a ocupar un lugar central en la previa del Superclásico. Boca recibirá a River este domingo 1 de noviembre en La Bombonera y el mediocampista aparece como una de las piezas más importantes para afrontar un partido que puede marcar el rumbo del equipo. Su experiencia, su lectura del juego y la responsabilidad que asumió desde su regreso le dan un peso especial en la preparación del encuentro.

El antecedente más cercano alimenta esa expectativa. El 19 de abril, en el Monumental, Paredes convirtió de penal el gol con el que Boca se impuso 1-0. Aquella tarde también dejó una señal de su compromiso: había sentido una molestia muscular durante el primer tiempo y aguantó hasta que el dolor le permitió continuar.

Después de esa victoria, el capitán resumió el valor del resultado y el momento colectivo: “Lo importante era ganar, vinimos a ganar y lo hicimos de la mejor manera”. También destacó la evolución del grupo: “Estoy orgulloso de este grupo que se está convirtiendo en un equipo de hombres, que juega bien, que sabe sufrir, así que feliz”.

Ahora, con otro clásico por delante, Boca necesita que Paredes llegue en las mejores condiciones. Su presencia ofrece una referencia para el equipo en un partido que suele exigir precisión en los momentos decisivos y capacidad para sostener la concentración bajo presión.

Paredes, aquel gol en el Monumental y una actuación que dejó huella

El último Superclásico dejó una imagen que Boca todavía tiene presente: Paredes frente al punto penal, con la posibilidad de definir un encuentro cerrado. El mediocampista asumió la responsabilidad y convirtió el único gol de la tarde, un tanto que terminó siendo determinante para el triunfo xeneize.

Después del partido, explicó cómo tomó la decisión ante el arquero rival: “Estaba seguro que el arquero se iba a tirar cruzado porque ‘Cachete’ (por Montiel) le estaba hablando y dije ‘éste me conoce’. De última, si se tira a ese palo, tiro esquinado arriba. Gracias a Dios, salió bien”.

La jugada reflejó su serenidad en una situación de máxima presión. En los clásicos, donde los espacios suelen escasear y cada error puede resultar costoso, esa capacidad para resolver con claridad adquiere un valor especial. Boca volverá a buscar ese aplomo cuando enfrente a River, esta vez con su gente en La Bombonera.

Paredes también recordó el esfuerzo físico que le demandó aquel encuentro: “Sentí una molestia a los 20 minutos del primer tiempo y aguanté lo más que pude. Por suerte tengo compañeros que dan todo por esta camiseta”. La declaración anticipó una preocupación que reaparecería meses después: cómo administrar sus cargas para que pueda competir sin comprometer su recuperación.

Boca y un mediocampo que necesita su lectura del juego

La importancia de Paredes para Boca se expresa en la manera en que participa de la construcción. Su precisión para distribuir la pelota y su capacidad para detectar cuándo acelerar o darle pausa al juego ofrecen una alternativa para superar la presión rival. En un encuentro de tanta tensión, encontrar pases seguros y elegir bien los momentos para avanzar puede ser decisivo.

El propio futbolista había destacado el aporte de sus compañeros en el funcionamiento del mediocampo antes del clásico de abril. “A mí Delgado y Ascacíbar me hacen las cosas muy fáciles, son dos jugadores muy inteligentes, que corren muchísimo y juegan muy bien. Para mí es un placer”, explicó. La sociedad entre ellos le permite al equipo combinar recuperación, movilidad y salida limpia.

La evolución colectiva también había sido una de las razones de su confianza. “Después de 12 partidos sin perder, de encontrar una idea de juego, estamos mejor que cuando arrancamos”, señaló en aquella conferencia. El desafío actual pasa por sostener esa identidad en un partido que suele alterar los planes y en el que la toma de decisiones con la pelota puede inclinar la balanza.

La influencia de Paredes en Boca: el capitán y una responsabilidad que va más allá del resultado

Desde su regreso, Paredes asumió un papel de referencia dentro del grupo. Su experiencia internacional y su recorrido con la Selección argentina le permiten afrontar este tipo de partidos con naturalidad, mientras que la capitanía lo coloca también como una voz importante en el vestuario. En Boca, el objetivo es competir hasta el final en todos los frentes.

El mediocampista ya había expresado esa ambición en septiembre: “Tratar de llegar al final en todas las competencias”. También definió la exigencia que implica jugar en el club: “Somos el equipo más grande del país y creo que lo estamos haciendo muy bien”. Sus palabras reflejan la expectativa con la que Boca afronta esta etapa de la temporada.

Tras la victoria por 1-0 ante Independiente, Paredes volvió a referirse a lo que significa disputar el clásico en casa. “Uno siempre sueña con jugar este tipo de partidos, de local en La Bombonera. Ojalá sea un gran partido y podamos hacer lo mejor posible”, dijo. Y añadió sobre el presente del equipo: “Estamos bien y trabajando mucho para competir en todo lo que tenemos por delante. Lo estamos haciendo bien. Estamos cerca de todo, pero queda mucho por hacer”.

Paredes: la recuperación de su lesión y la incógnita que condiciona la previa

La principal duda alrededor de Paredes está vinculada con su estado físico. El 10 de octubre sufrió un desgarro grado dos en el isquiotibial derecho, una lesión que puso en riesgo su disponibilidad para los compromisos siguientes. Su regreso progresivo incluyó minutos ante Vasco, donde anotó el tercer gol, y luego la titularidad frente a Independiente, partido en el que completó los 90 minutos.

Después de ese encuentro, el propio futbolista reconoció que había exigido su cuerpo más de lo previsto. “Gracias a Dios pude terminar el partido. Estaba pensado otra cosa, pero salió bien y ganamos que es lo importante”, explicó. También admitió: “Seguramente no era lo recomendado por los médicos jugar los 90 minutos”. Y completó: “Me sentía bien y veía que podía seguir”.

Sus sensaciones ofrecen motivos para el optimismo, aunque la decisión debe contemplar los riesgos de una recaída. El cuerpo técnico necesita evaluar cómo responde durante los entrenamientos y qué participación puede sostener sin poner en peligro su continuidad en el tramo decisivo de la temporada.

Boca llega al Superclásico con un antecedente reciente que refuerza la confianza en su capitán y con una incógnita que todavía exige cautela. Paredes ya demostró que puede resolver un partido de esta magnitud; ahora, la prioridad será que esté en condiciones de volver a competir al máximo nivel ante River.

Riquelme elogió a Paredes antes del Superclásico: “Es un fuera de serie”

A pocos días de recibir a River en La Bombonera, Juan Román Riquelme destacó el presente de Leandro Paredes y el liderazgo que ejerce dentro de Boca. En una entrevista con el programa No Podemos Perder, de AZZ, el presidente xeneize fue contundente al referirse al mediocampista, autor del gol con el que Boca venció 1-0 a River en el último Superclásico, disputado en el Monumental.

“Tenemos a Paredes que es un fuera de serie. Ama a su club, que ha ganado todo lo que jugó y ama jugar con la camiseta de Boca, nos da felicidad”, expresó Riquelme. También hizo referencia al vínculo personal que los une: “Lo conozco de chiquito, lo quiero mucho, él me quiere mucho a mí, y verlo hoy me da mucha felicidad”.

El ídolo boquense resaltó además la manera en que el campeón del mundo afronta los partidos importantes y la voz que tiene dentro del equipo. “Disfruta mucho jugar con la camiseta y los clásicos los juega como jugador e hincha, tiene la voz de mando, esperamos que sea por mucho tiempo y la gente lo disfrute”, afirmó.

Las declaraciones refuerzan la dimensión que Paredes adquirió desde su regreso a Boca. Con la capitanía, su experiencia internacional y el recuerdo todavía fresco de su gol ante River, el mediocampista vuelve a aparecer como una de las figuras centrales de la previa. Esta vez, buscará repetir una actuación decisiva en La Bombonera, ante su gente y en un nuevo capítulo del Superclásico.