La duda que se siembra en el 'Tata'

ESPN

México juega la Copa Oro obligado a ganar y cualquier otro resultado se entiende como fracaso

En un mes arrancará la Copa Oro en la que México defenderá su título. El único hasta ahora que ganó Gerardo Martino como técnico de una selección tras perder en tres intentos el de la Copa América (una final con Paraguay y dos con Argentina) y ver cómo Estados Unidos le arrebataba el domingo pasado el de la Nations League.

Justamente esa derrota, junto a algunas dudas que vienen acompañado al Tri, marcan un torneo en el que, como siempre, México juega obligado a ganar y en el que cualquier otro resultado se entiende como fracaso.

Antes de debutar en Arlington, los de Martino tendrán algunas pruebas para acabar de pulir un equipo que sigue teniendo en el gol su principal dolencia. Anotar es casi un parto para el conjunto mexicano que igualmente batalla para generar ocasiones.

Raúl Jiménez se había convertido en la luz que guiaba a México. No sólo era el goleador; por él también pasaba casi toda la generación en ataque. Su lesión dejó al Tri con una carencia importante en ambas funciones.

Para lidiar con esto último el equipo tiene suficientes alternativas: Héctor Herrera, Carlos Rodríguez, Jesús Corona, Hirving Lozano o Uriel Antuna deberían de bastar para ofrecerle a México opciones suficientes de gol, pero ya ha pasado que ninguno alcanza su máximo potencial y entonces muchos partidos se hacen más largos y complicados de lo presupuestado. Las series ante Costa Rica en la Nations League o en la última Copa Oro, y la semifinal frente a Haití, también en la última edición del torneo, son algunos ejemplos.

Más difícil parece ser solucionar la carencia de gol. Si con Jiménez no es que el equipo se descociera anotando, sin él Martino no parece encontrar un recambio de condiciones. Defendió hasta con los dientes su última convocatoria que incluía en la posición de “goleador” a Henry Martín y a Alan Pulido, pero a la hora buena, en ese juego ante Estados Unidos, no inició ninguno.

En el medio quedaron todos los cuestionamientos por no llevar a Javier Hernández, autor de siete goles en las primeras siete fechas de temporada en la MLS y máximo goleador de la liga en este momento. Los números de 'Chicharito' en estas últimas semanas son incuestionables, pero tampoco borran el hecho de que marcara apenas dos goles la temporada pasada con el Galaxy, en la que las lesiones apenas le permitieron jugar 12 partidos; o que en el primer semestre de la temporada prepandemia, que repartió entre el West Ham y el Sevilla, anotara sólo un par y disputara apenas 11 partidos.

La regularidad no ha ido de la mano de Javier en esta última etapa de su carrera y siete semanas de temporada en la MLS no alcanzan para cambiar esa idea. No al menos en la cabeza de Martino que tampoco ha sido muy claro en señalar si esa es la única razón que tiene para no convocarlo, o si existe alguna otra, de carácter disciplinario, y que no ha querido contar públicamente. El técnico sabrá sus razones pero él también ha alimentado las especulaciones.

Y Martino puede tener otra razón también para no contar con el máximo goleador en la historia de México. En su cabeza está desde hace tiempo el nombre de Rogelio Funes Mori. Ya escribí de esto no hace mucho. El delantero de Rayados está por finalizar su proceso de naturalización y convertirse de inmediato en el preferido del Tata. Falta sólo saber si el papeleo estará a tiempo.

Queda un mes para la Copa Oro y en el medio varias comparecencias ante los medios que deberá hacer Gerardo Martino. En todas saldrá el tema del ataque de su equipo y los nombres de Javier Hernández y Rogelio Funes Mori, los dos jugadores que, por distintas razones, representan la duda que se siembra en el Tata.