Carlo Ancelotti le recomendó a Chicharito Hernández irse del Real Madrid

Getty

El Real Madrid es, a veces, como esos escritores que a la mitad de una novela quiere hacer otra, entonces mata a todos los personajes y empiezan una nueva historia. Así ocurre en el club que juega en el Santiago Bernabéu, porque cuando aún no terminaba la temporada, Javier el Chicharito Hernández le preguntó a Carlo Ancelotti cuál sería su futuro y el italiano le respondió que no sabía ni el de él mismo, lo invitó a buscar la puerta de salida.

“Son pocas las ocasiones en que me he visto obligado a recomendar que un jugador se vaya del club. Una de ellas se produjo poco antes de terminar mi temporada con el Real Madrid, cuando Javier Chicharito Hernández me abordó para preguntarme de su futuro”, cuenta el propio estratega italiano en su libro “Liderazgo Tranquilo”, publicado en 2017.

Era el 2015, casi un año después de que Ancelotti había ganado una Champions League con el Real Madrid y meses después de que los merengues habían sorprendido con contratar a Javier el Chicharito Hernández en los minutos finales del mercado de verano, algunos acusan que el fichaje se realizó semanas después de que Florentino Pérez, presidente de la institución, había firmado contratos con Pemex.

“Yo lo tenía claro, así que le dije: ‘No conozco ni siquiera mi propia situación en el futuro, así que no puedo responderte. Si me quedo, quiero que tú también te quedes, pero no depende de mí’”, confiesa el italiano en su relato de 288 páginas.

La novela del Real Madrid y Carlo Ancelotti tuvo como desenlace la salida del técnico italiano de la institución y la llegada de Javier Hernández al Bayer Leverkusen, que se despidió de los merengues con nueve goles, uno de ellos ante el Atlético de Madrid, en la etapa de cuartos de final de la Champions League.

“Por lo general la decisión que cuenta en los grandes clubes es la del presidente y esta dinámica se irá extendiendo cuanto más empresarial se vuelva el futbol”, finaliza en el relato de esa anécdota.

Todavía no había acabado la temporada y el Madrid ya estaba matando a sus personajes.