Eurocopa: ¿Por qué Inglaterra puede creer en la profecía de los aficionados y volver a una final tras 55 años?

Primero fue un lema. Se convirtió en una broma sarcástica. Se convirtió en esperanza. Y, este miércoles, puede estar más cerca de convertirse en profecía. Después de todo, ¿realmente "el futbol está volviendo a casa"?

Este eslogan acompaña a Inglaterra, para bien o para mal, desde 1996. Y seguro que se escuchará cuando el equipo se enfrente a Dinamarca, en Wembley, para decidir quién avanzará a la final de la Eurocopa.

El equipo inglés tiene muchos fantasmas que enfrentar. Desde el título Mundial de 1966, Inglaterra no ha disputado una final de un torneo internacional. Diez Copas del Mundo y nueve euros después, lo máximo que ha alcanzado el equipo son cuatro semifinales, en 1990, 1996, 2018 y ahora.

Para volver a llegar al partido definitivo por el título después de 55 años y poner fin a la "maldición", Gareth Southgate tiene algunas cartas bajo la manga. Y espera que pronto todo esté a su favor.

A continuación por qué los inventores del fútbol creen que el título "está volviendo a casa":

El gigante despertó

Máximo goleador y líder de asistencias de la pasada Premier League, Harry Kane arrancó mal la Euro, prácticamente sin participar en el partido ante Croacia, Escocia y República Checa. Pero se despertó en los duelos de eliminación directa.

El camiseta número 9 anotó su primer gol en la competencia ante Alemania, cerrando la victoria por 2-0, y anotó dos tantos en la goleada por 4-0 sobre Ucrania. El objetivo del Manchester City es la esperanza de goles de Inglaterra en Wembley.

Defensa impenetrable

Solo los ingleses pueden enorgullecerse de mantener su portería en cero en la actual edición de la Eurocopa. El último gol concedido por el equipo de Southgate fue el 31 de marzo, ante Polonia, en la victoria por 2-1 en la eliminatoria para la Copa del Mundo 2022.

En un futbol tan decidido por los detalles como el actual, tener una poderosa defensiva es un gran factor a la hora de luchar por los títulos.

El dueño del equipo

Raheem Sterling ha renacido. De una temporada por debajo de la media con el Manchester City, donde fue suplente durante la mayor parte de los meses previos a la Eurocopa, el delantero se transformó con la camiseta de Inglaterra y asumió la responsabilidad.

Marcó los goles que decidieron las victorias ante Croacia y República Checa en la primera fase, abrió el camino en la eliminatoria ante Alemania con otro gol y dio asistencia para que Kane hiciera el primero ante Ucrania.

Literalmente en casa

En una Euro con sedes repartidas por todo el continente, muchos equipos tuvieron la oportunidad de actuar frente a sus fanáticos al menos una vez. Pero no como Inglaterra.

Toda la primera etapa fue en Wembley, así como el duelo de octavos de final contra Alemania. Después de ir a Roma para los cuartos de final, el equipo inglés regresa a Londres para disputar las semifinales y una eventual final, en caso de que derroten a Dinamarca.

¿Generación de oro?

En la década del 2000, Inglaterra llegó a reunir grandes jugadores pero sin levantar títulos. David Beckham, Frank Lampard, Steven Gerrard, Wayne Rooney, Rio Ferdinand y tantos otros estuvieron marcados por ser parte de una generación que no llegó a ninguna parte con la selección nacional.

Actualmente, Inglaterra no tiene tantas figuras estelares, pero tiene jóvenes que ya han ganado títulos a nivel juvenil e intentarán brillar en la Selección Mayor. Nombres como Marcus Rashford (23), Phil Foden (21), Jadon Sancho (21), Mason Mount (22) y Bukayo Saka (19) son esperanzas de gloria que Inglaterra apenas ha vivido en su historia.