F1 se prepara para la vuelta de los motores V8

Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, aseguró que en 2031 regresarán los impulsores de ocho cilindros que la categoría usó por última vez en 2013.

La victoria de Sebastian Vettel en el GP de Brasil de 2013 marcó la despedida de los motores V8 de la Fórmula 1. Paradójicamente su Red Bull era impulsado por Renault, un constructor que decidió cerrar su programa de unidades de potencia en 2026 por la falta de rendimiento. En 2014 entró en escena la era híbrida, con impulsores de combustión V6 acompañados por un motor eléctrico. En el actual ejercicio se realizó el cambio en la normativa por la que la potencia total está equiparada 50-50 entre el motor térmico y el eléctrico. La modificación no cayó bien en la mayoría de los pilotos y Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional del Automóvil recogió el guante y anunció que para 2031 volverán los V8.

El plazo que puso el emiratí no es casual: el reglamento actual tiene una duración de cinco años, tal como lo marca el acuerdo firmado en el Pacto de la Concordia. Así, las actuales unidades de potencia de F1 impulsarán a los autos hasta 2030. El año pasado, Ben Sulayem, sabedor de que se venía una era con muchas críticas con la nueva normativa, se entusiasmó con la posibilidad de adelantar el cambio de reglamento para 2028 con un V10, pero recibió un freno de Audi, marca que decidió apostar a su ingreso por primera veza al Mundial justamente por la tecnología que se aplicaría desde 2026.

Sin embargo, y tras las primeras tres fechas, la era híbrida 50-50 no cae del todo bien en los fanáticos. Por eso, de entrada, se resolvió que para mediados de este mes se deberá decidir cómo serán las unidades de potencia en 2027. Si bien ya hubo retoques para el GP de Miami, se espera una modificación más ambiciosa, que reduciría la potencia eléctrica para dejar la combinación en 60-40. El inconveniente de eso es que la potencia del motor térmico pasaría de 530 caballos a 600 y se debería agrandar el depósito de combustible porque con el actual no alcanzaría. Eso traería aparejada la necesaria modificación en los autos. Este cambio se podrá realizar si se logra una súper mayoría en la votación de los constructores de unidades de potencia: cuatro de los cinco proveedores deberían estar de acuerdo.

Durante el fin de semana miamense, Ben Sulayem anunció que para 2031 volverán los V8. "En 2031, con el V8, la FIA tendrá la potestad de hacerlo, sin necesidad de votos de los miembros de los fabricantes. Así lo establece el reglamento. Pero queremos adelantarlo un año, que es lo que todo el mundo está pidiendo ahora", dijo el pope. Si el objetivo es estrenar los nuevos V8 en 2030, ahí sí debería contar con la súper mayoría de los constructores. De no obtenerlo, en 2031 la Federación Internacional del Automóvil podrá realizarlo sin necesidad de contar con los votos de nadie. Vale recordar que desde 2028 serán seis fabricantes porque General Motors se sumará para proveer a su equipo Cadillac. “Con el V8 se tiene el sonido y menos complejidad. Se hablará mucho de ello muy pronto y llegará con una electrificación muy, muy mínima. Si los fabricantes no lo aprueban 2030, al año siguiente se hará. En 2031 ya estará hecho de todos modos. Se hará. El V8 está al caer", cerró Sulayem.

Desde Estados Unidos verían con buenos ojos la utilización de los V8. Tanto General Motors, que tiene equipo con Cadillac, como Ford (es socio comercial y técnico de Red Bull Powertrains) recibieron con beneplácito el proyecto. Vale recordar que dentro de la enorme gama de modelos y marcas que producen los dos gigantes para autos de calle tienen algunos con motor V8.

Toto Wolff, director de Mercedes, fue consultado sobre el posible viraje de la F1 hacia los V8 y, si bien se mostró a favor, no quiere se pierda la parte eléctrica. “Estamos abiertos a nuevas regulaciones de motores. Nos encantan los V8, tenemos muy buenos recuerdos y es un motor puro de Mercedes. Es un modelo de altas revoluciones, pero debemos entender cómo proporcionar suficiente energía por la parte eléctrica para no perder la conexión con el mundo real. Si nos decantamos por un 100% de combustión, podríamos parecer un poco ridículos en 2030 o 2031. Tenemos que considerar esto: simplificar y crear un motor realmente potente. Quizás podamos extraer 800 CV del motor de combustión y añadir 400 CV o incluso más de la parte eléctrica”, contó el austríaco en declaraciones que publicó el sitio The Race.

Frédéric Vasseur, mandamás de Ferrari, apuntó a otro frente importante: “Desde el principio tenemos un objetivo en mente: reducir el presupuesto absurdo de los motores. Eso es importante para los fabricantes, los clientes y por el bien de la Fórmula 1”, dijo el francés, en referencia al alto costo de las actuales unidades de potencia. Todo indica que la F1 volverá a los bramidos que tanto extrañan los fanáticos.