Informe ESPN: 5 de marzo el capítulo más vergonzoso del futbol mexicano

Los aficionados de Querétaro y Atlas protagonizaron una pelea en La Corregidora, episodio que arrojó múltiples sanciones para los Gallos Blancos

"Es importante precisar que los incidentes ocurridos en la Jornada 9 del Torneo Clausura 2022 de la Liga MX, en el Estadio La Corregidora representan uno de los sucesos más graves y trágicos del fútbol mexicano".

La resolución de la Comisión Disciplinaria en torno a los sucesos del 5 de marzo fue contundente, pero lo antes descrito exhibe la gravedad con la que la FMF observó lo sucedido el año pasado.

El 5M cumple un año. Una de las más vergonzosas situaciones acontecidas en el balompié mexicano cumple su primer aniversario. El recuerdo de ese día negro no se borra en la mente del ambiente futbolístico por muchos años.

Según se describe en forma oficial

"En los minutos 1, 14 y 47 del partido, el Grupo de Animación local, el cual se encontraba ubicado en la cabecera norte, encendieron bombas de humo, arrojaron vasos de plástico con líquido hacia la contracancha y monedas".

Sin embargo, "aproximadamente al minuto 55, se suscitó un conato de bronca en la cabecera norte del estadio entre los mismos integrantes del Grupo de Animación del Club Gallos Blancos de Querétaro, y casi al mismo tiempo se inició una confortación en la cabecera sur del mismo inmueble, esta vez entre aficionados de ambos equipos.

"Durante el enfrentamiento en la tribuna sur-poniente, gran parte de la afición se vio obligada a saltar a la fosa que rodea la cancha, buscando con ello apartarse y protegerse de la confrontación, situación ante la cual, aproximadamente al minuto 60 del partido, elementos de protección civil decidieron abrir las puertas de los accesos que dan a la cancha para que el resto del público se resguardara en la misma", describe un informe de la propia Comisión Disciplinaria.

En la resolución se revela que "Integrantes del Grupo de Animación del Club Gallos Blancos de Querétaro comenzaron a agredir a aficionados que portaban algún distintivo del Atlas. En la tribuna sur, invadieron el terreno de juego, simplemente para agredir y golpear sin distinguir a cualquier aficionado portando una playera de este último, todo esto durante aproximadamente 20 minutos, tiempo durante el cual vandalizaron la zona del VAR y se robaron radios de comunicación".

En la investigación realizada por ESPN se asegura en documentos que una vez acontecido lo anterior, se permitió el ingreso de cuatro ambulancias al terreno de juego y a otras partes del estadio, con la finalidad de auxiliar y trasladar a aquellas personas que se encontraban heridas, algunas de ellas de gravedad.

La CD citó un día después a las comisarios del partido Julio Ricardo Martínez Montiel y Raúl Guerra del Rio quienes expusieron que el juego era considerado de alto riesgo y por ende el juego fue resguardado por 100 elementos de seguridad estatales, 150 elementos de seguridad municipales, 50 de la Fiscalía del Estado, 350 de seguridad privada. En ese punto se precida que el Grupo de Seguridad Privada K-9, empresa que según pesquisas habría reclutado horas antes a través de boletines a personal fe seguridad sin preparación alguna.

Se asevera que en las tribunas del estadio "La Corregidora", no se aplicó el protocolo de "zona fría", y por ende los aficionados del Atlas, fue siendo acomodada en los asientos, conforme fueran llegando.

Un informe detallado y enviado a la FMF se asegura que durante todo el tiempo en que se suscitaron estos actos de violencia en la cancha y el foso que la rodea, así como en la tribuna, no observaron que algún elemento de seguridad ya sea público o privado, apoyara o salvaguardara la integridad de uno de los aficionados que estaba siendo golpeado.

Ambos comisarios precisan que en ningún momento vieron que la policía estatal o municipal, auxiliaran en el terreno de juego a tranquilizar la situación o auxiliar a los heridos.

Concordaron que los elementos de seguridad privada no tenían la capacitación adecuada para poder contener este tipo de actos vandálicos y que la situación los superó, actos que provocaron un caos en Querétaro y derivó en 26 lesionados, uno de los cuáles confiesa uno de nuestros entrevistados del gobierno de Querétaro que pidió el anonimato pensaron iba a morir: El Razor.

También fueron citados a declarar directivos del Atlas y Gallos. En el caso de los Rojinegros Alejandro Irarragori, José Riestra y Salomón Bejar.

En su comparecencia declararon, entre otras cosas, que al momento en que llega el equipo al estadio en el camión y detrás de éste la directiva, en ningún momento observó algún elemento de seguridad, e incluso lograron advertir que un grupo de aficionados del equipo Gallos Blancos, arrojó piedras a una familia que portaba playeras del Atlas.

La representación atlista consideró que se realizó una "emboscada" por parte de los integrantes del Grupo de Animación del equipo Gallos Blancos de Querétaro, buscando agredir al Grupo de Animación del equipo Atlas, y a las familias aficionadas a éste mismo equipo.

La delegación jalisciense creyó que todo el incidente parecía que se trataba de un asunto armado e incluso la propia directiva de Gallos Blancos.

Como parte de la investigación de oficio abierta por la Comisión Disciplinaria, órgano perteneciente a la FMF, también fueron llamados por parte de Gallos Blancos los dirigentes Gabriel Solares, Carlos Tostado, Adolfo Ríos, Mauricio Vergara y Omar León.

En su defensa, Gallos esgrimió que que la empresa de seguridad privada, K-9, era una de las más importantes en la región, y que incluso contaba con la licencia más completa que otorga el Estado a las empresas de seguridad privada que es la de eventos masivo.

Luego precisa que "para efectos de seleccionar qué elementos participaran en la seguridad de ciertos eventos, la empresa K9, les hace una convocatoria, y dependiendo de las características de este, es que se elige al agente".

Señalan que la única arma que se observa es la navaja con la cual este aficionado corta la red de la portería sur del estadio, que el resto se trataba de "armas improvisadas", como lo son butacas, barras de los anuncios comerciales, etc.

Llama la atención también que durante su comparecencia el club considera que la forma en como estos "pseudo aficionados" parecían coordinados, un grupo golpeando a una sola persona, literalmente no era una pelea de futbol normal".

Los directivos aceptaron que el operativo había "fallado y habían sido rebasados" ya que se trataba de una empresa de seguridad privada para un evento recreativo, en contra de personas con una conducta más violenta.

La Comisión Disciplinaria cerró la investigación el 7 de marzo y recalcó que encontró actos de "brutalidad nunca vistos" que puso en riesgo la integridad de los aficionados incluidos niños y niñas.

En la FMF hubo una gran preocupación por las manifestaviones de FIFA y Concacaf por los lamentables hechos ya que aseguraron que fue un impactante acto de vandalismo y violencia, alentando a las autoridades locales a hacer justicia.

La Comisión Disciplinaria expuso que para las penas era indudable que se tomaría en cuenta el impacto que tuvo este incidente y el efecto negativo que causó en la comunidad nacional e internacional.

En las conjeturas de la Comisión Disciplinaria explicó que si bien Gallos Blancos de Querétaro cumplió con el número de elementos de seguridad establecidos en los diferentes Reglamentos de la FMF, también reconoció que fueron insuficientes y se vieron superados.

En conclusión, derivado del análisis realizado para la Comisión Disciplinaria que el Club Gallos Blancos de Querétaro infringió diversos artículos del Reglamento de Sanciones y debería ser sancionado en consecuencia.

Los castigos ya conocidos se dieron no sin antes la CD subrayaran que nunca había observado una confrontación tan violenta y brutal en un estadio de fútbol.

Se advierte que "diversos aficionados que se encontraban tirados en el suelo totalmente inconscientes, seguían recibiendo golpes, patadas en la cabeza y cuerpo con diferentes tipos de objetos, incluso fueron despojados de su ropa, demostrando con ello, el nivel de salvajismo con el que se agredieron".

Finalmente la CD resumió que la Directiva del Gallos Blancos de Querétaro actuó de forma "negligente" y que fue suspendido por falta de garantías, toda vez que a pesar de que se trataba de un partido de alto riesgo y que existían antecedentes de enfrentamientos entre ambos Grupos de Animación, no contó con elementos de seguridad debidamente preparados para combatir o reaccionar adecuadamente ante este tipo de conductas.

Finalmente la CD lamenta la sucedido y advierte que los hechos fueron difundidos a nivel nacional e internacional, dañando con ello la reputación de la FMF, LIGA MX y de todos los que forman parte de la familia del fútbol.

Luego de ahí se derivaron las sanciones:

Primero. - Se sanciona al Club Gallos Blancos de Querétaro con la pérdida del partido correspondiente a la Jornada 9 del Torneo Clausura 2022, por un marcador de 0-3.

Segundo. - Se impone al Club Gallos Blancos de Querétaro una sanción consistente en jugar durante 1 (un) año todos los partidos como local a puerta cerrada, debiéndose computar dicha sanción del 08 de marzo de 2022 al 07 de marzo de 2023. Se precisa que, el club podrá disputar sus partidos como local en la sede actual o en otra sede para lo cual, deberá contar con la autorización de las autoridades de la Liga MX. Por lo que hace a las categorías de fuerzas básicas y femenil, se precisa que deberán de jugar durante (un) 1 año a puerta cerrada, pudiendo ser disputados en la misma sede (estadio de Querétaro).

Tercero. - Se impide al Grupo de Animación del Club Gallos Blancos de Querétaro asistir durante tres (3) años a los partidos que el club juegue como local y un (1) año para los partidos que juegue en calidad de visitante.

Cuarto - Se sanciona al Club Gallos Blancos de Querétaro con una multa de 15,590 UMAs.

Cabe aclarar que también fueron suspendidos sus directivos. Como se recordará, los dueños del equipo encabezados por Gabriel Solares, Greg Taylor y un segundo promotor Manuel Veñarde fueron inhabilitados cinco años, mismos que les impide tener actividad en los proximos cinco años a partir de la fecha del castigo

De esta manera quedó cerrado uno de los capitulos más tristes en la historia del balompié mexicano.