A 25 años de la última Champions del Ajax

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Los 5 mejores goles de Patrick Kluivert cuando jugaba en el Ajax (1:24)

El legendario delantero holandés tuvo una carrera exitosa con el Ajax que lo llevó a que fuera fichado por el Milan y luego por el Barcelona. (1:24)

Fue un soplo de aire fresco para el fútbol. Tras el reinado efímero del Dream Team azulgrana en Europa y en pleno mando del solvente Milan que entre 1989 y 1994 había logrado tres Champions, apareció aquel descarado Ajax que bajo la dirección quirúrgica de Louis van Gaal rompió todos los esquemas.

El 24 de mayo de 1995, se cumplen 25 años, Europa asistió atónita al éxito de un equipo que Van Gaal había comenzado a gestar cuando sustituyó a Beenhakker en el banquillo en 1991. Un equipo en el que crecieron los gemelos De Boer (la primera pareja de hermanos campeones de Europa), Van der Sar, Reiziger, Litmanen, Davids, Overmars o Finidi, en el que maravillaba ya un imberbe Seedorf y al que se sumaron los desconocidos jovenzuelos Kanu y Kluivert. Capitaneado por Blind o con Rijkaard de regreso tras su éxito en el Milan, aquel Ajax no era, para nada, favorito en el torneo. Y, sin embargo, se llevó, con todo merecimiento, la gloria.

Desaparecido el fútbol inglés del plano tras la tragedia de Heysel en 1985, Steaua, Porto y PSV Eindhoven se llevaron los tres siguientes trofeos antes de la eclosión del Milan de Sacchi, de Van Basten, Rijkaard y Gullit. El maravilloso trío holandés que encajó como un guante en un equipo al que Capello mantuvo en la cumbre entre las incursiones de Estrella Roja, Barça o Marsella.

Tres trofeos en seis temporadas mientras el Ajax, en un segundo plano, se iba reconstruyendo. Primero bajo la batuta de Johan Cruyff, después con Beenhakker y al cabo con Van Gaal, el constructor definitivo del sueño.

En Viena se enfrentó el dominio del Calcio al dinamismo holandés y si bien su éxito, rotundo, no tuvo continuidad bajo el nombre de Ajax, sí dio paso a un fútbol diferente, en que sus protagonistas alcanzaron la categoría de estrellas en los años siguientes repartidos por toda Europa.

Venció, aquel 24 de mayo, el Ajax gracias a un gol en la parte final del partido (minuto 85) de un tal Kluivert, chaval de 18 años que entró en el campo durante la segunda parte en lugar de Litmanen y que remató una asistencia del veterano Rijkaard. Una victoria mínima para una gloria máxima.

EL CAMINO

Hacía 22 años de su último título en Champions, ocho desde que con Cruyff en el banquillo conquistó la Recopa y tres del primer gran triunfo de Van Gaal, la Copa de la UEFA lograda ante el Torino. De aquel Ajax de 1992 apenas permanecía Frank de Boer en un equipo titular del que ya se habían marchado Bergkamp, Jonk, Winter, Bryan Roy o Menzo. Estaba en reconstrucción con sus jóvenes elegidos y en las dos temporadas precedentes Auxerre y Parma le habían descabalgado en los cuartos de final de la Copa de la UEFA.

De regreso a la Champions (solo participaba el campeón de Liga) por primera vez desde 1985 (en la temporada 1990-91 no pudo participar al ser sancionado debido a incidentes de sus aficionados en un partido de la Copa UEFA frente al Austria Viena el año anterior), el Ajax traspasó el papel de secundario en la fase de grupos, clasificándose en primer lugar, invicto y por delante del Milan, al que venció tanto en Amsterdam (2-0) como en San Siro (0-2).

Los cuartos de final le emparejaron con el Hajduk Split, en una eliminatoria que solventó con autoridad aplastante, igualando sin goles en Croacia y goleando por 3-0 en Amsterdam… Para cruzarse en las semifinales con el Bayern de Múnich, campeón por última vez en 1976 y favorito para regresar a una final que no disputaba desde 1987 (derrotado por el Porto de Futre y Madjer).

Resistió en Múnich para llevarse un 0-0 a Amsterdam y en su casa le aplastó con un 5-2 tan indiscutible como inolvidable, para lograr la clasificación a la primera final de la máxima competición tras 22 años de ausencia. Y en Viena, en el Prater donde el Milan había logrado el título cinco años antes, el solitario gol de Patrick Kluivert coronó la gran obra de aquel Ajax, cuyo reinado fue también efímero pero permanece en la retina por lo que ofreció al fútbol en los años siguientes.

LA DESPEDIDA

No tuvo continuidad aunque al curso siguiente regresó a la final, en la que cayó derrotado por la Juventus en la tanda de penalties. Sin Rijkaard (retirado) ni Seedorf (traspasado a la Sampdoria), se intuía el final de un equipo cuyos jugadores ya estaban en tránsito a abandonar el club.

Van der Sar, Reiziger, Bogarde, los hermanos De Boer, Finidi, Davids, Litmanen, Kluivert, Silooy o Kanu fueron dejando dinero en las arcas y vacío en el campo, obligando a una nueva reconstrucción, en la que Van Gaal ya no participó, marchándose al Barcelona un año después y llevándose buena parte de aquella columna vertebral que hace 25 años dignificó la mejor escuela holandesa.