Perchman, tras la derrota de Nacional en el clásico: "Peñarol, en líneas generales, terminó ganando bien"

Flavio Perchman, vicepresidente de Nacional. EFE

Flavio Perchman, vicepresidente de Nacional, dijo que Peñarol “terminó ganando bien” el clásico del Torneo Apertura, y habló de la impaciencia que hay en los tricolores desde hace varios años, ya que se piden cambios ante la primera frustración deportiva que ocurre.

En entrevista con el programa “Minuto 1” (Carve Deportiva), Perchman dijo que el clásico tuvo “un primer tiempo que salió bastante trabado, como vienen siendo los últimos tres o cuatro clásicos y con pocas opciones de gol”. “Nacional llegó con otra alineación, otras intenciones, cambios de jugadores y de sistema, e igual nos costó tener chances de gol. En el arranque del segundo tiempo, Nacional estuvo un poco mejor en los primeros 15 o 20 minutos, hasta que Peñarol empezó a encontrar algún espacio de contragolpe”, añadió.

Destacó que Matías Arezo y Leonardo Fernández eran los jugadores de Peñarol que podían poner en peligro a Nacional, y así fue ya que se combinaron para el único gol del partido. “Peñarol hizo un partido de repliegue, saliendo de contra y esperando los espacios, pobló mucho la mitad de la cancha. Esta vez jugamos con dos volantes, dos laterales ofensivos, dos extremos y dos puntas. Es todo tan relativo que parece que siempre hay que tener jugadores de ataque para ir al ataque y no es siempre así. Y después, lo de siempre, que los que no juegan siempre son mejores que los que estuvieron”, expresó.

Para Perchman, “Peñarol, en líneas generales, terminó ganando bien”. “Podría haber sido un empate y nos vamos con una derrota que, esta sí, duele. Vamos a tener que salir adelante. Y fue un muy buen arbitraje de Andrés Matonte”, agregó.

El vicepresidente del Bolso habló de que el tricolor “intentó progresar en la cancha con toques y jugadas”, y tuvo ataques por banda, pero falló en el último pase. “Por derecha tuvimos tres o cuatro jugadas importantes con Tomás Verón Lupi y Baltasar Barcia pero el pase atrás no fue bueno, tiraron el centro al primer palo cuando la jugada pedía otra cosa. La intención de juego estuvo bastante bien, también hay que pensar que jugar con dos volantes y Peñarol, prácticamente, con cinco hizo que hubiera un desnivel en ese lugar. Cuando Peñarol robaba la pelota se le hacía más fácil mantenerla porque había una superioridad notoria ahí”, analizó.

Perchman también le restó importancia a las críticas o cánticos que se dieron en el Gran Parque Central tras el final del partido, y dijo que “falta muchísimo en el año”. “Era un partido importante, es la primera vez que se pierde en el Parque con gente en esta nueva era, podíamos afianzarnos en la punta y marcar un poco el camino del Apertura, pero vamos a tener que lucharla desde atrás”, dijo.

Consultado sobre si, ante la salida de Christian Oliva y Julián Millán, Nacional seguía teniendo el mejor plantel del medio, Perchman dijo que “Peñarol emparejó un poco porque el ‘Indio’ Fernández es una buena alta y también Mauricio Lemos”. “Hasta lo de Oliva te diría que sí, ya con la salida de Millán… Era uno de los jugadores más importantes que teníamos y por algo lo vinieron a buscar tres equipos brasileños y pagan lo que pagan. Igual quedé muy conforme con la entrada de Agustín Rogel. Para entrar en medio de un partido y ser su debut, estuvo a la altura. Después, siempre a un jugador del nivel de Millán lo vas a extrañar”, comentó.

Respecto a si seguía estando convencido del proyecto liderado por Jadson Viera, respondió: “totalmente”. “No es con Jadson, esto viene de hace como seis años: Nacional tiene una tendencia que, ante cualquier frustración importante, hay que cambiar el técnico. Cada 4 o 5 fechas, si hay una frustración, tenemos que cambiar el DT. Pasó con Pablo Peirano, Martín Lasarte, el Chino Recoba, Álvaro Gutiérrez, Ricardo Zielinski… Pablo Repetto se salvó porque Peñarol arrancó muy mal, si no, pasaba lo mismo. Más atrás también pasó con Alejandro Cappuccio y Jorge Giordano”, indicó.

“No importa nada, acá todo dura diez minutos. En el caso del ‘Guti’, era un DT con un palmarés importante en el club, ganador clásico, con títulos, y no importa nada. La gente se frustra y sale. Eso vale para los jugadores también. La gente se sorprende cuando ve el nivel de Franco Romero en Liverpool o de Hayen Palacios en el DIM. Acá jugó un partido y medio y decían ‘a quién trajimos’ y que no podía jugar. Todo eso incide, el rumor y la impaciencia se sienten, no es lo mismo. Trato de inculcar desde donde puedo que manejemos más la tolerancia y la frustración”, comentó.