Maravilla Martínez terminó a toda orquesta

Sergio Maravilla Martínez volvió a ganar, esta vez en Madrid, nuevamente ante un británico, Macaulay Mc Gowan y por puntos en amplio fallo.

Próximo a los 47, Martínez le había confesado a Renato Bermúdez en El Show de ESPN KNOCKOUT que si perdía, se retiraba del boxeo. Él sabe muy bien que está al borde del precipicio en cada presentación, ya que su gran objetivo es pelear nuevamente por un campeonato mundial.

Su victoria ante McGowan fue transmitida por ESPN KNOCKOUT con los relatos de Renato Bermúdez y los comentarios de Julius Julianis y este periodista, que cuando terminó la pelea tenia amplias ventajas para el argentino con 99 a 88. Los tres jurados fallaron en forma muy similar, 99-89 dos de ellos y 98-90 el tercero.

Si la pelea necesitaba de algún momento electrizante, lo tuvo en el décimo y último round, cuando ya se iban los segundos y Martínez con una mano muy certera lo tuvo por el suelo a su rival. Estalló el estadio Wizink Center, pero no hubo nocaut y tambaleante, el británico de Manchester llegó en pie, totalizando ahora 14 peleas ganadas con 3 antes del límite, 3 derrotas y un empate.

Pesó 72,800 kilogramos –igual que Martínez y también visitó la lona en el séptimo, cuando fue tocado por un gancho corto al cuerpo. Martínez lució confiado, alerta, bien de reflejos y asumió el control del combate desde el comienzo. Fue su pelea número 60, que ahora abarca 55 triunfos (30 KO), 3 derrotas y 2 empates.

Su último compromiso fue ante Brian Rose, a quien le ganó por puntos el 25 de septiembre de 2021. “Necesito más rodaje, necesito rivales que me exijan para saber en dónde estoy parado y, de ganar este jueves, trataré de pelear lo más pronto posible otra vez”, afirmó.

Su rival no combatía desde el 12 de diciembre de 2020, cuando perdió con Kevin Conway. “Esta pelea con Martínez me hace sentir como Rocky frente a Apollo, necesito hacer una gran actuación, tengo que ganar”, afirmó.

Sin embargo, no fue en el ring el rival que se esperaba. El mismo Martínez había dicho que “Como buen inglés siempre viene de frente y siempre busca el ataque y eso me favorece para los contragolpes”. No fue tan así porque además, Martínez tomo la iniciativa desde el comienzo anulando lo que mejor podía hacer su rival: el ataque. Obligado a retroceder, McGowan se fue desdibujando, salvo algunas derechas que llegó a conectar en el cuarto round, pero que no lograron poner en peligro al ex campeón mundial super welter y mediano.

En el semifondo, el boxeador pampeano Mauro Alex Perouene (13-4-1, 6 KO) tuvo una gran labor frente al filipino Bernard Torres (invicto ahora en 16 peleas con 7 KO) aun cuando perdió por puntos. Tras un comienzo poco favorable –Torres lo tuvo varios rounds contra el rincón- luego se soltó y mucho. Radicado en España, a los 24 años este pampeano de Santa Rosa hizo una gran pelea.

Martínez ha vuelto a ganar y sigue soñando. Su victoria fue amplia e indiscutible. Hacer comparaciones sobre sus tiempos de esplendor no aporta nada. Aquella gran victoria ante Julio Cesar Chávez Jr en Las Vegas, en septiembre de 2012, fue también su canto del cisne, ya que tras darle una lección de boxeo al mexicano, anduvo por el suelo en el último asalto y se lesionó una rodilla, lesión de la que parecía no iba recuperarse.

Cuando perdió ante Miguel Cotto el 7 de junio de 2014, ya no era el mismo. Y no por los combates realizados sino por todas las lesiones sufridas. Han pasado ya unos cuantos años de entonces y este Martínez es otro, aunque siga bajando los brazos, apleando a toda su experiencia y también a su gran golpe de vista.

Ha mejorado técnicamente, su preparación física es impecable como siempre y se siente lleno de ilusiones. Su vocación de soñar sigue intacta. ¿Quién puede negarle el derecho a soñar? Nosotros no, precisamente. Que este moderno Quijote siga pensando en un mañana mejor, que tiene con qué.

Gracias por el ejemplo, Maravilla.