Verstappen: ¿Por qué corre el riesgo de no volver a ser campeón?

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Intensa largada en Monza con Verstappen y Norris como protagonistas (2:00)

Pese a ser el mejor piloto de F1, Max Verstappen podría quedarse con cuatro campeonatos de F1 en su carrera. ¿Por qué?


Max Verstappen comenzó la temporada 2025 de Fórmula 1 con el anhelo de unirse al argentino Juan Manuel Fangio con cinco títulos de pilotos en la máxima categoría y romper el empate de cuatro con Alain Prost y Sebastian Vettel, pero con un poco más de la mitad de la campaña transcurrida ya analiza si algún día ganará otro campeonato.

Con tan sólo 27 años, el neerlandés obtuvo su cuarta corona consecutiva en 2024 y parecía que podía aspirar al récord de siete que comparten el alemán Michael Schumacher y el británico Lewis Hamilton, pero la situación ha cambiado en la parrilla y se prepara para ser destronado.

El integrante de Red Bull, que marcha tercero en la clasificación detrás de los dos integrantes de McLaren, es consciente que esta vez no podrá repetir y el futuro tampoco es alentador -pese a la victoria en Monza- con la llegada de un nuevo reglamento de competencia para 2026 que amenaza con modificar el statu quo.

A pesar del talento, su experiencia y todavía ser joven, el piloto de Países Bajos podría estacionarse en esas cuatro conquistas y nunca volver a festejar, porque a corto plazo la situación no lo favorece y él ha dicho que no le gustaría tener una trayectoria larga, por lo que tiene el tiempo en contra.

La capitulación de 2025

Desde la segunda mitad del calendario anterior, McLaren emergió como el mejor auto del serial, aunque su conductor estelar Lando Norris fue incapaz de recortar la distancia a Verstappen, que obtuvo su cuarto cetro consecutivo, pero Red Bull ya no repitió en el de constructores.

El ritmo se mantuvo para este 2025 y la escuadra de Woking ha dominado con autoridad, por lo que el trono en diciembre será ocupado por Norris o por su compañero, el australiano Oscar Piastri, quien marcha como líder rumbo a la recta final, con 94 unidades de distancia respecto a Max.

El crecimiento de McLaren ha coincidido con la caída en el rendimiento del monoplaza de las bebidas energéticas, que ha perdido velocidad en el cierre de la sociedad con los motores Honda y que en el camino también se quedó sin piezas claves, como el diseñador Adrian Newey o el mismo director de la escudería, Christian Horner hace tan sólo unas semanas.

Todos estos problemas han provocado que Verstappen ya no tenga un vehículo para pelear con los de color papaya y deba conformarse con rescatar alguna victoria -como en Monza- o podio en condiciones específicas, además de optar por las estrategias inversas para intentar reducir la distancia.

Verstappen ha sido el único rival de los de Woking, pero no ha sido suficiente para defender su reinado y tendrá que volver al desencanto de 2020, cuando fue tercero en la tabla, por detrás de los dos Mercedes, que en ese momento mandaban.

La incógnita del 2026

Después de las especulaciones sobre una posible salida de Red Bull, Verstappen confirmó en el Gran Premio de Hungría que se quedará en la marca que lo ha respaldado desde que comenzaba a hacerse un nombre en el deporte motor, la que le dio un auto de F1 con Toro Rosso en 2015 (a los 17) y lo ascendió al primer equipo de la empresa en 2016.

Por lo tanto, el tetracampeón seguirá en el mismo garaje, aunque lo hará en un entorno diferente, ya sin varios de los nombres que llevaron a la máquina azul de regreso a la cima, tras la primera época de éxitos que tuvo entre 2010 y 2013, y aunque su capacidad no está en duda, sus próximos resultados son un misterio.

Porque las reglas del serial tendrán un gran cambio, lo que provoca que todas las fábricas partan de cero para 2026, incluida Cadillac, que se estrenará en la próxima temporada como la escudería 11, y Red Bull, que hoy tiene el cuarto mejor carro sobre las pistas, podría mejorar o caer aún más.

Sobre todo, porque la compañía optó por construir su propio motor para esa fecha, después que Honda anunció que dejaría la Fórmula 1 en 2021, tras el primer título de Verstappen, aunque se mantuvo como fabricante de la unidad de potencia hasta el momento y después dio marcha atrás a su plan y seguirá en los circuitos en 2026, ahora con Aston Martin.

No obstante, tras el anuncio de Honda, Red Bull no quiso buscar un nuevo socio y se lanzó por el ambicioso proyecto de construir sus propias plantas de poder bajo el nuevo estatuto, lo que se concretará en unos meses, pero el rendimiento de esa pieza vital será una incógnita con respecto al resto, que tiene la ventaja de la experiencia en la categoría.

La continuidad de 2027

Lo que suceda en 2026 será un parámetro para las siguientes campañas, porque tras la gran revolución reglamentaria, la situación se estabilizará en F1, sin grandes modificaciones para 2027 o 2028, por lo que la escuadra que mejor haya entendido las nuevas normas podría extender su dominio a corto plazo.

Será la gran duda para Verstappen, quien tendrá que esperar para saber dónde se ubica Red Bull, si es competitivo y pelea de forma habitual por los triunfos, a pesar de tener un motor debutante, si tiene margen de crecimiento para reducir la distancia pronto o si está lejos de la cima y en cada evento lucha por entrar en el Top 10 o la Q3.

Ahí vendrá la reflexión de Max, que cumplirá 30 en septiembre de ese 2027 y no parece tener el carácter para conformarse con un coche que no le dé posibilidades de volver a coronarse, por lo que no estará en la media tabla y podría cumplir con su promesa de retirarse joven o romper con los colores que lo llevaron a la élite.

Las dudas de otros equipos

Tras analizar el 2026 y ver cómo está cada participante en la clasificación, Verstappen podría optar por salirse de su contrato (que vence en 2028) y encontrar un nuevo sitio para volver a pelear por los títulos, sin importar dónde sea, porque como dijo Toto Wolff, director de Mercedes, cualquier escudería le daría un asiento al de Países Bajos si está disponible.

Precisamente las flechas plateadas han surgido como su próximo destino porque ninguno de sus pilotos (George Russell y Kimi Antonelli) está firmado para después de diciembre y aunque su permanencia para 2026 parece segura, no se extendería más allá; eso le daría a Max un asiento en un equipo constructor, que dominó entre 2014 y 2021, aunque como el resto, es una incógnita con el siguiente reglamento.

Otra opción sería Aston Martin por la presencia de Newey, la llegada de Honda como proveedor de motores, con los que Verstappen vivió su época de gloria y, sobre todo, la construcción de un proyecto ambicioso, que incluye instalaciones y grandes fichajes en los departamentos de ingeniería y mecánica, aunque podría estar en la misma situación que Red Bull en 2027.

La última escuadra a la que el tetracampeón se refirió fue a Ferrari, que quiere volver a abrir unas vitrinas que no tienen un trofeo de conductores desde 2007 y uno colectivo desde 2008, a pesar de ser la fábrica más exitosa en la historia y de contar con una buena dupla de volantes, con Charles Leclerc y Lewis Hamilton, asegurados sólo hasta 2026; el riesgo para Max al llegar a Maranello es repetir la historia de Vettel y no volver a ganar.

Es el panorama actual para el futuro de un talento generacional, que irrumpió en la máxima categoría y que a los 27 ya presumía cuatro coronas, pero que podría no volver a obtener alguna, ante la incógnita que será la Fórmula 1 en los próximos años y la propia voluntad de Verstappen de retirarse joven, sólo resta por saber si como el espejo de Vettel o como el Fangio moderno.