Kimi Antonelli se recibió de crack en Monza con un triunfo memorable

Venció en el GP de Italia después de partir 19º en una carrera inolvidable que hizo delirar a los tifosi vestidos de rojo, pero que festejaron el triunfo de un Mercedes. George Russell y Max Verstappen completaron el podio.

Y finalmente los tifosi deliraron de la alegría en el mítico autódromo de Monza. El himno italiano sonó en el podio del GP de Italia, 13ª fecha del ejercicio 2026 de Fórmula 1, como todos los locales esperaban que ocurriera. Las tribunas estaban teñidas de rojo, el color de Ferrari, ese símbolo tan especial que ocupa la trilogía en los italianos: el Papa, la Nazionale y Ferrari. Y sí, miles y miles de fanáticos vestidos con ropa de la Scuderia inundaron la recta principal para celebrar en la entrega de premios. Pero no vibraron por el éxito de un auto colorado, fue por un ¡Mercedes! Claro, el dato no menor es que esa Flecha de Plata llevó al éxito a Kimi Antonelli, el primer italiano en vencer en casa desde que Ludovico Scarfiotti lo consiguiera en 1966 con Ferrari.

No hay día en el que los italianos no se retuerzan de la bronca porque ningún scouter de Ferrari haya descubierto a esa gema que nació en Bologna y que la rompió en el karting. La siesta de la Rossa fue enorme y apareció Mercedes, cuando el chiquilín tenía 12 añitos, para meterlo en el programa de desarrollo del team alemán y catapultarlo hasta la Fórmula 1. Ocho años después, Antonelli domina el Mundial, ganó siete triunfos en 13 fechas y se encamina al título.

Claro, hay victorias y victorias. Y la que consiguió Kimi en el Templo de Velocidad lo recibió definitivamente de crack. No son muchos los pilotos, y los deportistas en general, que se reciben de crack antes de ser campeón. El debate puede ser largo y muy subjetivo, pero en Fórmula 1 se pueden mencionar a Gilles Villeneuve (nunca llegaría a ser campeón), Ayrton Senna y Max Verstappen. Tras Monza, Kimi se suma a esa lista.

Mercedes hizo una apuesta fuerte para Monza: decidieron cambiar la unidad de potencia del W17 de Antonelli y, como superaba el límite en algunos componentes, debía partir desde el fondo. Justo en su casa. “Este deporte no premia el sentimentalismo”, dijo Toto Wolff, director del team alemán cuando le dijeron que se trataba justo la carrear de local de Kimi. Desde Alberto Ascari en 1953 que un italiano no llegaba como puntero del torneo al GP de Italia. Finalmente, con las penalizaciones que recibieron Alex Albon, Fernando Alonso y Liam Lawson, el italiano largó 19º.

El ritmo de Antonelli fue brutal desde la largada. Cuando la carrera se detuvo en la cuarta vuelta por el accidente de Charles Leclerc en el cierre de la segunda, el italiano estaba 12º. En la octava vuelta, tras el reinicio, ya estaba entre los diez. Y en la 18ª superó a George Russell y quedó puntero. Absolutamente bestial, más allá de la batería, la unidad de potencia de Mercedes que es la mejor, que el auto, que el reglamento…

El enfrentamiento entre los pilotos de Mercedes regaló varios sobrepasos, fundamentalmente por el despliegue de energía. El inglés superaba al italiano en la primera chicana y el local se recuperaba en la última parte de la vuelta. Así, hasta que Kimi fue a boxes. Las Flechas salieron con dos estrategias distintas. El líder del Mundial comenzó con neumáticos duros para hacer una primera parte larga y Russell comenzó con medias. La roja en la cuarta vuelta mandó a todos a boxes y el team alemán cambió las cubiertas. El británico volvió con duras y ya no pararía más. Antonelli, con medias, pero no llegaría hasta el final.