El mexico-americano Matt Araiza no puede esperar al invierno de Buffalo

El novato de los Bills, apodado "Punt God" participó en el sus primeras prácticas de NFL, como parte del minicampamento para novatos del club

ORCHARD PARK -- Ni siquiera el "Punt God" puede con la Madre Naturaleza.

Arribando para el minicampamento para novatos de los Buffalo Bills, Matt Araiza estaba insatisfecho con el clima. Después de todo, el nativo de San Diego tiene bastante experiencia cuando se trata de 85° F y días soleados.

"Es gracioso porque todos me hablaban de lo frío que iba a ser aquí, los vientos que habría aquí", expresó Araiza el pasado viernes, riendo. "Y llego aquí, y es hermoso".

Araiza haciendo mención de las condiciones casi perfectas, se debe a su deseo de acostumbrarse a las heladas de invierno y los agresivos vientos que hacen de la casa de los Bills una de las sedes más difíciles de la NFL para los pateadores de despeje.

No tuvo que lidiar demasiado con el clima helado durante sus tres temporadas en San Diego State, donde el ganador del Ray Guy Award se estableció como uno de los mejores pateadores de despeje de la nación. Las cuartas oportunidades se convirtieron en momentos imperdibles por la capacidad de Araiza de voltear la posición de campo, imponiendo una marca para el nivel más alto del fútbol americano con un promedio por despeje de 51.19 yardas.

Araiza, de 21 años de edad, se convirtió en el tercer pateador de despeje seleccionado en el draft del mes pasado, cuando Buffalo lo eligió en la sexta ronda para beneplácito de una franquicia ya fascinada por su habilidad y apodo.

Para ser claros, no es muy fanático de ser llamado "Punt God", señalando que entiende se trata de un gran elogio, pero "un poco exagerado".

Aunque no carece de confianza, Araiza entiende que no está ni cerca de ser un producto terminado, dejando la escuela después de su temporada de junior, con apenas un año trabajando de tiempo completo las tareas de despeje para los Aztecs.

Aparte de ser utilizado para realizar jugadas en condiciones severas, hay varias interrogantes que deberá responder para ganarse el puesto titular de los Bills, sobre el veterano Matt Haack.

Habiendo cumplido también con la doble tarea de jugar como pateador de lugar para los Aztecs, Araiza no está acostumbrado a sostener el ovoide, una asignación clave para los pateadores de despeje de la NFL. Otro punto a mejorar es su promedio de tiempo de patadas en el aire, de su promedio de cuatro segundos a los cinco, que se consideran la marca estándar a nivel profesional.

"Esa podría ser una de las cosas que más me emocionan, saber que hay tantas cosas en las que debo mejorar", explicó Araiza, quien pasó recientemente el receso de temporada trabajando en su oficio bajo la guía del pateador de despeje de los New England Patriots, Jake Bailey, así como del ex pateador de lugar de Los Angeles Chargers, Nick Novak, y pateador de lugar de los Seattle Seahawks, Jason Myers. "Pienso que mi mayor punto positivo como jugador de cara al draft, es que no creo realmente haber empezado siquiera a rayar la superficie de lo que seré capaz de hacer".

El reconocimiento de Araiza de su propio momento se ajusta al mensaje constante que el head coach de los Bills, Sean McDermott, relevó a sus novatos mientras los preparaba para su primer día de prácticas.

McDermott se tomó la molestia de tocar específicamente a Araiza, y atemperar las expectativas que ha generado.

"Ni siquiera ha ejecutado un solo despeje todavía, así que simplemente esperemos que pueda salir allá a atarse bien los zapatos, que estoy seguro podrá hacer", expresó.

Aun así, McDermott no se aguantó el hacer una broma a expensas de la reputación que precede a Araiza y su poderosa pierna izquierda.

"Ese será su siguiente truco", señaló McDermott, riendo. "Tendremos un tipo en un globo de aire caliente para atrapar el balón".

El cielo podría ser, de hecho, el límite para Araiza.

Una de sus jugadas más famosas del caño pasado fue bautizada como "The Moon Shot", describiendo un despeje de 81 yardas frente a Air Force. Sucedió después de otro de 86 yardas en contra de San Jose State, una semana antes.

El mero potencial de Araiza fue suficiente para convencer a los dos veces campeones defensores de la AFC Este de reclutarlo, después de que las inconsistencias de Haack, llevaron a Buffalo a finalizar ubicado en el sitio N° 31 en la NFL, promediando 37.6 yardas en despejes. Haack, no obstante, brilló sosteniendo el ovoide para el pateador de lugar, Tyler Bass.

El énfasis de los Bills en despejes fue considerado secundario a la luz de una ofensiva liderada por Josh Allen que se ubicó tercera en la NFL con 1,143 jugadas. Buffalo intentó apenas 52 despejes, incluyendo dos encuentros en los que Haack no pateó, para finalizar empatados en el sitio N° 28.

Nada de eso hace diferencia para Araiza.

"Si ser parte de un gran equipo significa despejar menos, está bien. Cuando sea mi trabajo, tengo que hacerlo bien", ofreció.

El compromiso de Araiza a mejorar en su oficio en Buffalo llega a expensas de perderse la ceremonia de graduación de San Diego State, este día domingo.

"Quiero estar aquí. Quiero entrenar", manifestó Araiza, quien estudió ciencias informáticas, economía y estadística. "Quiero estar en este complejo y trabajar hacia ganarme el puesto. Eso es mucho más importante para mí".

El invierno en Buffalo no puede llegar demasiado pronto.