¿Cuál es el estado de la NFL a 100 días del inicio de la temporada regular?

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¿Qué se puede esperar a 100 días del arranque de la NFL? (3:22)

Ciro Procuna, John Sutcliffe, Kary Correa y Sergio Dipp nos comparten las historias a seguir de cara a esta cuenta regresiva hacia una nueva temporada en los emparrillados. (3:22)

A partir de hoy martes, faltan exactamente 100 días para el arranque propuesto para la temporada regular de la NFL del 2020. La liga ha hecho todo lo posible por planear hacia un inicio de temporada normal, pero en medio de una pandemia por coronavirus, también se trabajan planes de contingencia.

A una centena de días para que se dé la patada salida entre los Houston Texans y los campeones defensores Kansas City Chiefs, repasamos el estado de la liga en diversos frentes:

¿Podrán los equipos de la NFL celebrar sus campamentos de entrenamiento?

La pandemia de coronavirus ha acabado con buena parte del trabajo grupal de un receso de temporada típico de NFL. Ya han pasado las fechas para la celebración de minicampamentos voluntarios y actividades organizadas de los equipos, y los minicampamentos obligatorios tendrían que estar iniciando en unos ocho a 10 días, para la mayoría de equipos, lo que difícilmente va a suceder, aunque existe todavía la posibilidad de que suceda finales de junio, dependiendo del progreso de la reapertura de cada estado para actividades deportivas grupales.

Sí, las franquicias han trabajado de manera remota con sus jugadores, intentando instalaciones de sistemas y reuniones virtuales. También, es cierto que un número de jugadores se han reunido entre sí para llevar a cabo sesiones en grupos pequeños, incluso con miembros de otros equipos o agentes libres. Finalmente, los jugadores que deben seguir alguna terapia física sí tienen permiso de acudir a las instalaciones de los equipos, y algunos ya lo han hecho.

La semana pasada, el comisionado Roger Goodell emitió un comunicado a cada uno de los clubes, detallando que, a partir de ayer, cada equipo podría dar el siguiente paso en sus respectivas reaperturas, siempre observando normas locales. Ese siguiente paso incluía, por ejemplo, la apertura de tiendas al público y taquillas.

Goodell también advirtió que esperaba, a partir de la siguiente semana --es decir, ésta-- poder empezar a permitir a coaches en las instalaciones de los equipos, situación que no se había permitido para mantener balance competitivo entre todos los equipos. Al momento de escribir estas líneas, todavía no existe pronunciamiento oficial respecto al regreso de los coaches --sin los cuales no podría celebrarse un minicampamento--, pero incluso la posibilidad de llevar a cambio estos minicampamentos es una señal de esperanza para la celebración de los campamentos de entrenamiento del mes entrante.

Usualmente, los campamentos de entrenamiento comenzaban en la tercera semana de julio. Si la NFL cree, como se desprende del memorando de Goodell, que existe la posibilidad de que, en pocos días, la liga pueda permitir el acceso a coaches a las instalaciones de los clubes, entonces el acceso a la totalidad de los jugadores no debe tardar mucho más. De acuerdo a las fases de reapertura de instalaciones como ha planteado la liga en sus comunicaciones más recientes, todo indica en principio que los equipos sí podrán celebrar sus campamentos de entrenamiento a finales de julio. Eso sí, es probable que no se permita acceso a los aficionados a los campamentos de este año, como en los anteriores.

Y la temporada regular, ¿iniciará a tiempo?

Los equipos de la NFL se preparan para que así sea. No solamente la liga reveló a inicios del mes pasado un calendario de temporada regular que lo prevé de esa manera, sino que ha ido tomando pasos hacia ese fin. Desde luego, lo que suceda con los minicampamentos y campamentos de entrenamiento será determinante para saber si la campaña podrá arrancar a tiempo el 10 de septiembre con el duelo entre Texans y Chiefs, pero todavía hay tiempo para trabajar en todos los aspectos necesarios para arrancar a tiempo.

De acuerdo al propietario de los Miami Dolphins, Stephen Ross, "Definitivamente habrá una temporada de fútbol americano este año". El pasado 19 de mayo, el centro de los Cleveland Browns y presidente del sindicato de jugadores, JC Tretter, dijo que "Todavía tenemos tiempo hasta el inicio proyectado de nuestra temporada", enfocándose en lugar de eso en los pasos necesarios para que los jugadores se sientan seguros de poder volver a prácticas, antes de hablar de jugar partidos oficiales.

La "suerte" que tuvo la NFL en comparación con otras ligas es que la pandemia se extendió cuando ya había concluido la campaña previa, y la liga goza del receso de temporada más extenso de todas las ligas profesionales. Eso permitirá a la NFL tomar notas y aprender cómo consiguen regresar a la actividad otras ligas alrededor del mundo, primero, pero sobre todo, cómo harán la NBA y MLB para retomar la actividad, antes de tener que dar el paso definitivo propio.

Por lo pronto, la reactivación de ligas europeas, el serial NASCAR, y las peleas de UFC --sin publico--, entre otras, generan optimismo.

Y pasando a los jugadores, ¿cuáles son las tramas que todavía no tienen resolución de la temporada baja?

En primer lugar, está el contrato pendiente de Dak Prescott con los Dallas Cowboys. No solamente es importante porque se trata del quarterback titular de una franquicia, sino se trata de la primera ficha de dominó que caerá en una serie de contratos que debe volver a fijar el mercado para la posición.

Las versiones falsas sobre lo que supuestamente pide o rechaza Prescott están a la orden del día, pero no hay que creer nada de eso. El quarterback tiene hasta el 15 de julio para firmar un contrato a largo plazo con una franquicia que lo necesita y, en el peor de los casos --que dudo llegue a tanto-- tiene para jugar bajo la designación de jugador franquicia, una estrategia que le funcionó maravillosamente a Kirk Cousins.

Los Texans y Chiefs monitorean de cerca el contrato de Prescott. El nuevo acuerdo de Deshaun Watson seguramente partirá desde allí en Houston, y, después, el nuevo contrato de Mahomes seguirá escalando, poco tiempo después. En enero, poco antes del Super Bowl LIV, Clark Hunt --propietario del club-- dijo que un plazo de 12 a 15 meses era una expectativa razonable para la extensión de contrato de Mahomes.

Después de Mahomes, llegará el turno para Lamar Jackson con los Baltimore Ravens.

Todos estos pasadores pueden razonablemente esperar más dinero de lo que acordaron en sus convenios durante el 2019 Carson Wentz y Jared Goff. ¿Por qué? Por una sencilla razón: inflación. Es la misma razón por la que, sea cuando sea que firme Prescott, le durará poco el gusto de mantenerse en el escalón en el que termine en la escala financiera de quarterbacks de la NFL.

Además, hay que admitir la posibilidad de que la situación actual creada por la pandemia que limita el contacto personal haya podido afectar la marcha de algunas de estas negociaciones contractuales.

Y, ¿todavía hay jugadores de calidad sin equipo?

Los hay, sin duda. Nuevamente, la pandemia ha impedido visitas de agentes libres y revisiones médicas a un grado de temporada baja normal, por lo que todavía hay nombres notables en el mercado abierto.

Destacan, sobre todo, el quarterback Cam Newton, corredor Devonta Freeman, corredor LeSean McCoy, ala defensiva Jadeveon Clowney, tackle ofensivo Jason Peters, tackle ofensivo Kelvin Beachum, esquinero Logan Ryan, corredor Lamar Miller, receptor abierto Paul Richardson, ala cerrada Delanie Walker, ala cerrada Charles Clay, tackle ofensivo Cordy Glenn, guardia Larry Warford, tackle defensivo Damon Harrison, linebacker Clay Matthews, receptor abierto Chris Hogan, linebacker Mark Barron, esquinero Dre Kirkpatrick, linebacker Alec Ogletree, ala defensiva Everson Griffen, esquinero Trumaine Johnson, esquinero Darqueze Dennard, linebacker Mychal Kendricks, safety Reshad Jones, esquinero Aqib Talib, solo por mencionar a los más notables.

Como en el caso previo, hay que asumir que la muchos de estos jugadores tendrían contrato de no haber sido por el COVID-19. Adicionalmente, la falta de trabajo en grupo de los equipos ha resultado, seguramente, en un menor número de lesiones graves, hasta ahora. Esa factura podría cobrarse más adelante en los campamentos de entrenamiento si el trabajo de acondicionamiento que han realizado los jugadores por su cuenta en las últimas semanas ha sido deficiente.

¿Cuáles otras tramas, en torno a jugadores, debemos seguir en la NFL?

Los quarterbacks siempre van a llamar la atención, y lo que nos espera en el 2020 no será la excepción.

Estará Tom Brady jugando para un nuevo equipo, pero con un rostro conocido en Rob Gronkowski. Mantendrá a lo largo de toda la temporada, una lucha semana a semana con Drew Brees por la prominencia estadística en tres de los rubros más importantes de la NFL: Brady marcha segundo, detrás de Brees en la lista de todos los tiempos de la NFL en pases completos, pases de touchdown y yardas por pase. Si el 2020 es la última temporada de Brees como profesional --como especulan algunos-- Brady podría tener la posibilidad de superarlo definitivamente el año entrante, dependiendo cómo acaben ambos este año.

Por otro lado, Ben Roethlisberger regresa de una lesión que le borró la mayor parte del 2019. Quizás sea una de sus últimas oportunidades para sumar un tercer anillo de Super Bowl.

Philip Rivers también está ante la última, o una de las últimas oportunidades, de conquistar un anillo. Como Brady, este año lo intentará vistiendo un uniforme diferente.

En cuanto a la nueva generación de pasadores, liderados por Mahomes, está por verse el desarrollo y crecimiento profesional de Watson y Jackson, quienes rápidamente están a la cabeza del recambio. Otros pasadores jóvenes como Sam Darnold y Josh Allen intentarán no quedarse atrás, mientras que Mitchell Trubisky básicamente peleará por mantener viva su carrera.

Muchos ojos estarán puestos sobre los novatos Joe Burrow y Tua Tagovailoa, mientras que Jordan Love esperará su turno detrás de un Aaron Rodgers veterano que todavía tiene mucho por ofrecer a la organización de los Green Bay Packers, aunque no estamos seguros de cuánto desea el club seguir con el pasador estelar.

¿Habrá fanáticos en los estadios, asumiendo que la temporada arranque a tiempo?

De acuerdo a Ross, esta es la gran pregunta. Por supuesto, la liga apunta trabaja hacia el sí, pero se previene por si no.

Los Dolphins ya han empezado a trazar planes que incluyen una disminución de la capacidad de su estadio para el caso de que se necesiten mantener normas de distanciamiento social cuando llegue el mes de noviembre.

Los Pittsburgh Steelers pusieron a la venta solamente el 50 por ciento de las entradas de sus partidos individuales en taquilla, pensando de igual manera en que será necesario mantener en efecto normas de distanciamiento social.

De acuerdo a The Associated Press, varios equipos profesionales negocian con una empresa llamada iinside, que posee un sistema denominado SafeDistance que emplea láser para cartografiar espacios y medir la densidad de multitudes.

Nuevamente, la NFL podrá darse el lujo de esperar a ver cómo reiniciar las actividades otras ligas de los Estados Unidos. Además, la temporada de fútbol americano colegial tendría que iniciar el 29 de agosto con un partido en Dublin, Irlanda, entre Navy y Notre Dame. A su vez, las instituciones han señalado, prácticamente de manera unánime, que no reiniciarían los deportes si no se permite a todo el cuerpo estudiantil a los diferentes campus, aunque un número importante de escuelas y conferencias han dado a conocer fechas en la que los estudiantes-atletas pueden comenzar a entrenar en sesiones voluntarias, siguiendo normas como grupos pequeños y distanciamiento social.

El juego colegial nos dará una buena idea --si se pone en marcha a tiempo-- de cómo será un partido de fútbol americano profesional en el 2020.

¿Existe algún otro obstáculo que se deba superar para que inicie a tiempo la NFL?

Las recientes protestas contra la injusticia social después de la muerte de George Floyd han cambiado, por el momento, el panorama. No solamente han existido movilizaciones masivas en prácticamente todas las ciudades que albergan equipos de la NFL, sino que algunas han dado paso a eventos de violencia, y al momento de escribir estas líneas, no parece asomarse una solución rápida.

Un número bastante considerable de jugadores y entrenadores de la NFL se ha pronunciado en contra del racismo y la desigualdad social en los últimos días, y estos eventos sociales --que sí, son más importantes que un juego-- podrían terminar por interponerse al plan de celebrar minicampamentos.

Además, profesionales de la salud a nivel mundial han pronosticado una segunda ola de contagios por COVID-19 en el verano, y hasta que no se sepa cuándo o de qué magnitud pueda ser esa segunda ola, es complicado afirmar cualquier cosa.

"Lo que creemos es que esta enfermedad seguirá endémica en la sociedad, por lo que no debe sorprendernos que surjan casos positivos [en el futuro]", dijo el pasado 19 de mayo el Dr. Allen Sills médico en jefe de la NFL.

"No vamos a poner fechas en el calendario en este punto, porque estoy considerando esto como algo no basado en fechas, sino basado en ciencia y tecnología", dijo ese mismo día Sills.

La NFL trabaja a marchas forzadas en todos los frentes para asegurarse del comienzo de una temporada regular en el 2020. Pero, por más planes y contingencias que se puedan prever, no todo está, por ahora, en manos de la liga.