Confianza defensiva hace de 49ers contendientes genuinos en la NFC

play
¿Será San Francisco la sorpresa en la Ronda Divisional? (5:01)

Analizamos lo que dejó la Ronda de Comodines y los próximos enfrentamientos en los Playoffs. (5:01)

Un juego prácticamente perfecto de la unidad defensiva tiene a San Francisco en la Ronda Divisional, pensando en ir más lejos

SANTA CLARA -- Al tiempo que el partido del domingo de la Ronda de Comodines frente a los Dallas Cowboys parecía estar escapándose en los momentos finales, una callada sensación de calma se mantuvo en la banca de los San Francisco 49ers.

En las cuatro posesiones desde que el receptor abierto Deebo Samuel escapara para un touchdown terrestre de 26 yardas, la ofensiva de los Niners se fue con despeje, intercepción, despeje y despeje, y una ventaja de 16 puntos se redujo a 6. Aun así, nadie en la ofensiva de San Francisco pareció caer en presa del pánico de que el dejar atrás a los Cowboys y meterse en la Ronda Divisional de los playoffs de la NFL, estaría en duda.

¿La razón por la relativa serenidad en las laterales? Una defensiva que una vez más demostraba que podía soportar los embates de la ofensiva más prolífica de la NFL.

"Esos tipos realmente hicieron su parte", dijo el quarterback Jimmy Garoppolo. "Es la razón por la que sentí que estábamos tan en control del juego. Es una buena ofensiva la que enfrentaban, y los mantuvieron en jaque todo el partido. Fue realmente impresionante".

Lo que hicieron el coordinador defensivo de los 49ers, DeMeco Ryans, y su grupo en contra de los Cowboys durante una victoria 23-17 fue, quizás, su mejor desempeño de la campaña, dada la calidad del oponente y todo lo que estaba en juego en el duelo. La defensiva de Ryans frenó a Dallas en 17 puntos, 307 yardas y 4.4 yardas por jugada, muy lejos de los promedios de temporada de 31.2, 407 y 6.0, respectivamente. Los 49ers lo hicieron a pesar de que el ala defensiva Nick Bosa (conmoción) se perdiera el segundo medio, y el linebacker Fred Warner abandonara a inicios del cuarto periodo, por lesión de tobillo.

La defensiva de los 49ers probó que es, de hecho, un grupo dominante capaz de servir como la pieza central de un legítimo contendiente por el título de la NFC.

"La defensiva ha estado jugando prácticamente de modo impresionante por todo el año", reconoció el tackle izquierdo Trent Williams. "No pienso que estaríamos donde nos encontramos hoy si hubiéramos tenido solamente una defensiva apenas por arriba del promedio. Pienso que nuestra defensiva debe ser grandiosa para que nosotros seamos buenos y grandiosos".

Luego de la salida en el receso de temporada pasado del coordinador Robert Saleh a los New York Jets como head coach, siempre iba a haber una curva de aprendizaje para Ryans, un coordinador de primer año. Hubo algunos problemas de inicio, incluyendo una derrota en la Semana 3 ante los Green Bay Packers donde necesitaron apenas 37 segundos para ponerse en posición de gol de campo y sacar una victoria por 30-28 de último momento.

Ryans se ha acomodado desde entonces, descubriendo un mejor ritmo para disfrazar coberturas de pase, y combinando llamados. San Francisco finalizó tercero en la NFL en yardas por juego permitidas (310), sexto en yardas por jugada (5.11), sexto en yardas por aire permitidas por juego (206.5) y séptimo en yardas terrestres permitidas por juego (103.5).

Lo hicieron jugando mucha cobertura de zona, y recargándose en los cuatro del frente para generar presión sobre el quarterback. San Francisco jugó zona en el 66.1 por ciento de las jugadas (la tercera mayor cantidad en la NFL) y limitó a los quarterbacks rivales a un QBR de 41.5 (14°).

Como Saleh antes de él, Ryans desarrolló un mejor sentido de cuándo mandar la carga, a menudo prefiriendo quedarse con sus cuatro frontales para hacer la mayor parte del daño en términos de presión. Los Niners finalizaron la con 48 capturas en la temporada, empatando el quinto mejor total en la liga, y el mismo total que consiguieron en el 2019 cuando la línea defensiva era considerada una de las más peligrosas de la liga. San Francisco finalizó tercero en capturas por retroceso de pase (7.7 por ciento), primero en balones sueltos forzados (22) y quinto en tasa de victorias contra bloqueos en jugadas de pase (45.9 por ciento).

Ryans tiene una facilidad para mandar cargas en el momento adecuado, y lo hizo frente a los Cowboys, enviando todo lo que tenía en contra del quarterback Dak Prescott para forzar un pase incompleto en lo profundo en el cuarto periodo, con menos de dos minutos por jugar.

"DeMeco ha sido increíble en todo el año", dijo el head coach Kyle Shanahan. "Pensé que DeMeco hizo un trabajo perfecto el día de hoy de combinar y mandar la [carga] cero, allí al final en cuarto intento".

Los 49ers jugaron zona en el 82 por ciento de las jugadas en contra de Prescott, la tasa más alta que ha enfrentado en su carrera. Finalizó con un QBR de 23 y promedió 4.5 yardas por retroceso de pase, ambos sus segundos números más bajos en la campaña, de acuerdo a NFL Next Gen Stats.

Lo que es más, los Niners sumaron cinco capturas y 22 apresuramientos, además de limitar al corredor de los Cowboys, Ezekiel Elliott, a 31 yardas en 12 acarreos. San Francisco no ha permitido un corredor de 100 yardas desde que el quarterback de los Chicago Bears, Justin Fields, lo consiguiera en Halloween.

El crédito por ello va para el sutil pero efectivo movimiento de personal que hizo Ryans cuando le pidió al liniero defensivo Arik Armstead alinear como tackle defensivo de tiempo completo, después de la lesión que acabó con la campaña de Javon Kinlaw.

"Es la pieza más importante del equipo, para mí", dijo el tackle defensivo D.J. Jones. "Pienso que Arik Armstead es una fuerza. Puede jugar pode fuera, por dentro... es una navaja suiza".

Las cosas no se facilitarán esta semana con Aaron Rodgers y los Packers en el calendario, pero sería complicado encontrar a una defensiva jugando con mayor confianza que la de los Niners.

"Fuimos allí e hicimos lo que necesitábamos hacer", explicó el safety libre Jimmie Ward después de derrotar a los Cowboys. "Frenar la carrera y obligarlos a ser unidimensionales, y ver si Prescott podía ganar el partido para ellos".

Donde Prescott fracasó, la defensiva de los 49ers triunfó.