Héroes y villanos del Barcelona-Real Madrid... Los 10 futbolistas que cambiaron de bando

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El Real Madrid se rinde ante Messi (3:26)

En la temporada 2006/07, Lio se despachó con tres goles ante su clásico rival. (3:26)

BARCELONA -- Barcelona y Real Madrid, enfrentados por una enemistad histórica, entienden como una traición ver a uno de sus futbolistas traspasar la puerta del club para jugar en el gran rival. Cuando se hace mención a los grandes trasvases el primer nombre que aparece en el escenario es el de Luis Figo, el que más dolor y animadversión causó en el Barça, y a continuación se debería citar a Luis Enrique, mal o peor visto hoy alrededor del Bernabéu.

Ellos serían los grandes protagonistas de esta historia, pero no los únicos. Alfonso Albéniz, hijo del compositor Isaac Albéniz y más tarde creador y primer presidente del Comité de Árbitros y también directivo del Real Madrid, fue el primero que inició ese camino. Futbolista del Barcelona en 1902, el traslado de su familia a Madrid provocó su fichaje por el club merengue... En una época, los albores del futbol en España, en que ese hecho no provocó, para nada, ningún tipo de polémica.

Eso comenzaría más tarde y con cerca de medio centenar de jugadores. De todos ellos este sería el Top Ten de los tránsfugas.

LUIS FIGO

(Barcelona: 1995-2000, 249 partidos, 45 goles. Real Madrid: 2000-2005, 245 partidos, 57 goles).

Indiscutiblemente el número uno de la lista. Tanto por lo que significó su marcha en el verano de 2000 días después de proclamar que se quedaba en el Barcelona como por la herida que dejó, y se mantiene, alrededor del Camp Nou.

Futbolista que obtuvo una consideración y estima innegociable por parte de la afición del Barça, su desencuentro con la dirigencia a cuenta de la renovación de su contrato fue utilizado por el entonces candidato a la presidencia del Real Madrid, Florentino Pérez, que le puso sobre la mesa un salario galáctico y se aseguró su fichaje si ganaba las elecciones con una penalización millonaria por incumplimiento.

Nadie pensó que Florentino ganase las elecciones... Pero las ganó. Y Figo se fue al Bernabéu. Y nadie olvidó, ni olvida pasados más de 20 años aquella fuga.

LUIS ENRIQUE

(Real Madrid: 1991-1996, 241 partidos, 23 goles. Barcelona: 1996-2004, 333 partidos, 115 goles).

Llegado al Real Madrid con apenas 21 años, su rendimiento en el club merengue fue muy destacado... Y su divorcio sonado puesto que tras un enfrentamiento con el entonces entrenador Jorge Valdano negoció con Johan Cruyff su fichaje por el Barça en la primavera de 1996 aprovechando que acababa contrato.

Su pase al Barcelona, libre, le convirtió en enemigo del madridismo, una circunstancia que él, lejos de enfriar, alimentó sin disimulo.

"Me veo en los cromos y no me reconozco con esa camiseta”, llegó a declarar cuando ya era ídolo en el Camp Nou. Después, como entrenador, esa animadversión no hizo más que crecer... Y se mantiene hoy en día siendo seleccionador nacional.

BERND SCHUSTER

(Barcelona: 1980-1988, 241 partidos, 91 goles). Real Madrid: 1988-1990, 86 partidos, 15 goles).

Fichaje de urgencia, y de futuro, en noviembre de 1980 por parte de un Barcelona que batió récords con su precio, fue estrella indiscutible en el club azulgrana, ídolo de la afición, hasta que tras la derrota en la final de la Copa de Europa de Sevilla fue apartado durante un año por la presidencia.

Volvió a jugar en la temporada 1987-88 y libre de contrato se marchó al Real Madrid, provocando una gran decepción entre la hinchada. Jugó dos años, a gran rendimiento en el club merengue y se marchó después al Atlético de Madrid. A diferencia de Figo, Schuster recuperó, como Laudrup, el cariño de la hinchada azulgrana.

LUIS MILLA

(Barcelona: 1988-1990, 79 partidos, 2 goles. Real Madrid: 1990-1997, 210 partidos, 3 goles).

El primer canterano que, junto a Guillermo Amor, se ganó la confianza de Johan Cruyff y que se confirmó como un excelente mediocentro en el esquema del Barça... Al que dejó por el Real Madrid, que pagó su cláusula de rescisión cuando el entrenador holandés le negó el aumento de sueldo que Milla demandaba en el Camp Nou.

Titular de gran rendimiento en el Bernabéu durante seis temporadas, su salida del Barça provocó al poco tiempo el ascenso de Guardiola en su puesto...

MICHAEL LAUDRUP

(Barcelona: 1989-1994, 229 partidos, 57 goles. Real Madrid: 1994-1996, 76 partidos, 15 goles).

El antecesor de Luis Figo, que pasó de amado a odiado por la hinchada del Barcelona cuando concretó su fichaje por el Real Madrid días después de perder la final de la Champions en 1994.

Laudrup, futbolista de clase exquisita, se ganó el cariño indiscutible de la afición azulgrana durante sus cinco temporadas de permanencia en el club pero sus diferencias con Cruyff le hicieron tomar el camino hacia el Bernabéu, donde solo permaneció dos temporadas: la primera estupenda, la segunda decepcionante.

PEPE SAMITIER

(Barcelona: 1919-1932, 232 partidos, 187 goles. Real Madrid: 1932-1934, 22 partidos, 12 goles).

Conocido con el sobrenombre de 'El hombre Langosta' lo reclutó el Barcelona a la edad de 17 años pagando por su fichaje un traje y un reloj al Internacional de Sants.

Delantero extraordinario, fue el primer futbolista mediático en la historia del club azulgrana, líder indiscutible en la conquista de su primer título de Liga en 1929.

Desavenencias con la directiva en 1932 a causa de su contrato provocaron que, desairado, se marchase al Real Madrid convencido por su amigo Santiago Bernabéu, lo que motivó protestas de la afición contra los dirigentes.

Su trascendencia en el club merengue fue, sin embargo, muy limitada a causa de una lesión de la que no llegó a recuperarse.

RONALDO NAZARIO

(Barcelona: 1996-1997, 49 partidos, 47 goles. Real Madrid: 2002-2007, 177 partidos, 104 goles).

El ‘Fenómeno’, el futbolista superdotado que encendió la ilusión del barcelonismo con una temporada simplemente espectacular, con un rendimiento y una colección de goles que superaba, incluso, a Romario... Y que en apenas once meses abandonó el club por el divorcio entre sus representantes y la directiva del momento.

Se marchó al Inter y en 2002, tras el Mundial que ganó con Brasil, tuvo la oportunidad de regresar al Barça, pero el entonces entrenador Louis van Gaal lo rechazó y Massimo Moratti acabó por venderlo al Real Madrid, donde sin tener la explosividad del pasado se hinchó a marcar goles.

GHEORGHE HAGI

(Real Madrid: 1990-1992, 84 partidos, 20 goles. Barcelona: 1994-1996, 51 partidos, 11 goles).

Considerado como el mejor futbolista de la historia de Rumania, conocido como ‘El Maradona de los Cárpatos’, el Madrid le fichó en 1990 para convertirle en el líder del equipo de la Quinta del Buitre y aunque su rendimiento fue notable coincidió con la eclosión del Dream Team en Barcelona.

La decepción en el Bernabéu fue mucha y tras solo dos años, a pesar de su buen papel, el club le vendió al Brescia para fichar a Iván Zamorano. Al cabo de dos temporadas Cruyff le reclutó para el Barça como sustituto de Laudrup pero lastrado por problemas físicos no alcanzó el rendimiento esperado más que en momentos muy concretos.

SAMUEL ETO'O

(Real Madrid: 1998-2000, 7 partidos, 0 goles. Barcelona: 2004-2009, 201 partidos, 131 goles).

Eto'o no debería considerarse un futbolista que dejó huella en los dos grandes... Pero no lo fue porque no quiso el Real Madrid. Fichado en edad juvenil solo permaneció una temporada y media en el club merengue, limitándose su participación a siete partidos sin más historia.

Tras una cesión sin éxito al Espanyol lo reclutó el Mallorca haciéndose con la mitad de sus derechos, reservándose el Real Madrid la opción de recuperarlo. A pesar de su excelente papel en el club bermellón, convertido en su máximo goleador histórico en la Liga, y de su deseo de volver al Madrid, Florentino Pérez nunca creyó en él... Lo que sí hizo Laporta, fichándole para el Barça en 2004 y convirtiéndose en uno de los mejores goleadores de la historia moderna del club azulgrana, que abandonó en 2009 por desavenencias con Pep Guardiola.

JUSTO TEJADA

(Barcelona: 1952-1961, 149 partidos, 73 goles. Real Madrid: 1961-1963, 33 partidos, 10 goles).

Llegado al Barcelona en edad juvenil, se convirtió en habitual, aunque nunca indiscutible, durante toda la década de los 50. Delantero de gran regate y visión, muy estimado por la hinchada por su papel discreto y de excelente rendimiento, fue uno de los señalados tras la derrota en la final de la Copa de Europa de 1961 frente al Benfica, negándose el club a renovarle a pesar de su deseo de seguir en el club...

Y siendo reclutado personalmente por Alfredo Di Stéfano para el Real Madrid para ocupar el puesto del brasileño Canario, cuyo rendimiento en el Bernabéu fue muy pobre. Permaneció solo dos temporadas en el club merengue... con el que volvió a perder la final de la Copa de Europa, en 1962 y frente al mismo Benfica. Al acabar la siguiente temporada abandonó el Real para fichar por el Espanyol, donde se reencontró con sus amigos Kubala y Di Stéfano.