De la mano de James Rodríguez, Everton confía en hacer su mejor campaña de la "era Premier"

El comienzo de la temporada para James Rodríguez y Everton no pudo ser mejor: dos victorias en las primeras dos fechas de la Premier League, con seis goles a favor y un juego que invita a soñar a lo grande.

Los hinchas toffees están fascinados con el cucuteño y no es para menos. Solo dos veces en este siglo el conjunto azul de Liverpool había comenzado con dos triunfos el campeonato: en 2012/13 y en 2007/08. Sin embargo, en ambas las diferencia de gol fue inferior.

Contra Tottenham el equipo demostró que puede competir frene a los integrantes del big six, uno de los grandes problemas de los últimos tiempo. Y frente a WBA mostró poderío ofensivo y capacidad para reponerse. Son virtudes fundamentales para un equipo con aspiraciones.

En ese contexto, James representa el salto de calidad imprescindible. El que le supo dar Mesut Özil a Arsenal, Mohamed Salah a Liverpool, Jamie Vardy a Leicester y Harry Kane a los Spurs.

Everton es uno de los grandes de Inglaterra sin discusión. Sin embargo, en la "era Premier League", que comenzó en la temporada 1992/93, jamás terminó por encima del cuarto puesto, alcanzado solo una vez: en 2004/05. Y en tres oportunidades finalizó quinto.

El gran comienzo y, sobre todo, el buen juego mostrado, le permite a Everton creer que puede desafiar a los grandes. Otros equipos con menos tradición lo han hecho, como Leicester City o Wolverhampton.

En aquella temporada 2004/05 logró 18 triunfos, 7 empates y 13 derrotas. La gran diferencia que sacaron en la última década los poderosos obliga a hacer una campaña todavía mejor para lograr el pasaje a la UEFA Champions League. Chelsea, el cuarto del último campeonato, sacó cinco puntos más.

Está claro que estos objetivos parecen demasiados pretenciosos para un conjunto que viene de un 12do puesto. Pero los refuerzos entraron muy bien y Carlo Ancelotti es uno de los entrenadores más ganadores de la historia del fútbol. Además de la grandeza histórica del club. Por eso las ambiciones son grandes.

Everton debe mantener el paso y la confianza. Debe imponerse contra los conjuntos menores y competir contra los grandes. Sin menospreciarse y con argumentos. El inicio no pudo ser mejor y el futuro se presenta brillante.