Sebastián Córdova, el jugador con más carácter del América

ESPN

No sé hasta dónde llegará su carrera ni si es el mejor jugador del equipo, pero me parece indiscutible que Sebastián tiene un carácter especial

MÉXICO -- Oaxaca no es un lugar que podríamos llamar medular hablando estrictamente de futbol ni un destino al que los adolescentes sueñen ir para jugar, pero fue ahí donde Sebastián Córdova pateó un balón por primera vez como profesional en el 2016, año en el que su ídolo de la infancia y hoy compañero en el América, Guillermo Ochoa, jugaba en la prestigiosa Liga Española.

Curiosamente, ninguno de los dos la estaba pasando bien la semana de agosto que Córdova debutó, “Alebrijes en el Ascenso no me gustó nada”, confesó después para las redes de las Águilas, al tiempo que Ochoa estaba por comerse cinco goles de Las Palmas en una temporada que terminaría con el descenso del Granada y que significaría el primer paso hacia su eventual encuentro en Coapa.

La diferencia estaba en que el portero ya tenía nombre suficiente para pasar la anécdota, mientras el volante de 19 años sólo podía trabajar y lidiar con la incertidumbre de no llegar a ninguna parte si su suerte no daba un giro que lo apuntara de nuevo hacia la primera división.

Y Córdova hizo mucho más que eso, canalizó su frustración para construir su regreso al América y en el camino, que tuvo una escala de una temporada en Necaxa, resistió, aprendió y potenció su carácter para convertirse en un jugador lleno de agallas, el que más tiene hoy por hoy en el vestidor del América.

Agallas, que hay que aclarar, no tienen que ver con pelearse con sus rivales o compañeros, sino con pesar más que ellos en los momentos decisivos de los partidos, en el clutch, en los minutos que definen quién se lleva los tres puntos y quién debuta en un torneo con una derrota, como el Atlético de San Luis tras su visita al Azteca del sábado.

Cuatro de los últimos siete goles de Córdova fueron anotados después del minuto 89, estadística brutal, que pone en evidencia la combinación de talento y carácter y, si los números no bastan, piensen en el último jugador de las Águilas que metió un gol más tardío que él… Rubens Sambueza al 95’ en el 2013.

Después de que Chivas los echó en semifinales me cansé de escuchar que se le subió la fama a la cabeza, que no es el líder que América necesita, que no es Cuauhtémoc y ni siquiera se acerca a Rubens, correcto, no es como ellos, pero les recuerdo que el 10 hoy lo usa Giovani dos Santos y, si yo tuviera que tomar la decisión de a quién darle el quinto penal en este plantel, iría con Córdova cada día de la semana.

No sé hasta dónde llegará su carrera ni si es el mejor jugador del equipo, pero me parece indiscutible que tiene un carácter especial y que, así como creció en su época en Oaxaca mientras su ídolo simplemente cambió la página, la eliminación contra Guadalajara e ir a la banca en el primer partido del año aumentarán su deseo de ser aún más decisivo cuando nadie más se atreva a marcar diferencia.