Hecho en México

ESPN

“El mayor rival de un mexicano es otro mexicano”. Es una frase que varios futbolistas han hecho famosa, quizás es tiempo de pensar que tienen razón

El deporte mexicano a través del tiempo ha tenido sus altas y sus bajas en cuanto a resultados se refiere. Malos manejos administrativos, falta de apoyos económicos, corrupción, injusticias, indisciplinas, dopajes, y un sin fin de escándalos han manchado el deporte en México.

Ante tal escenario, el criticar, juzgar, señalar, demeritar, el no reconocer y desprestigiar, son muchas veces, las malas costumbres que nos impiden crecer como potencia deportiva.

Existe un abismo entre señalar y ser, como dice Hugo Sánchez, “cangrejos”. Así como en apoyar o ser un porrista.

El pasado fin de semana, Abraham Ancer nos hizo recordar los días en los que Lorena Ochoa llamaba la atención de los aficionados mexicanos al golf, que estaban pendientes de un posible título. Días gloriosos que tanto bien le hacen a este país.

Impulsado por el título de Carlos Ortiz en Houston, Abraham salió al campo de Augusta a poner en alto el nombre de México. Lamentablemente el domingo no tuvo el mejor de sus días y después de tres rondas de un altísimo nivel, la presión y los nervios traicionaron al vigésimo segundo mejor golfista del planeta.

Algunos se atrevieron a decir que Abraham fue el típico “ya mérito”. Pero lo que en verdad ganó Ancer fue volver a ubicar el golf en el radar de propios y extraños que se emocionaron sólo de saber que un mexicano está cerca de coronarse.

Ese mismo día, Sergio 'Checo' Pérez consiguió un podio que significa muchísimo para él y su equipo de trabajo. El segundo puesto en el Gran Premio de Turquía llegó en el momento en que la continuidad del mexicano en Fórmula 1 es por demás, incierta. Algo que algunos apuntan como su retiro de la máxima categoría “porque no es tan bueno.”

Saúl 'Canelo' Álvarez ha confirmado su próxima pelea después de un año de no subir al ring por diferencias con Golden Boy Promotions, y quedar en libertad de un contrato que garantizaba la vida económica de sus tataranietos. Pero para muchos, su rival será “otro costal de papás”.

La Selección Mexicana de futbol cerró un año de resultados sólidos con Gerardo Martino al frente, pero muchos aseguran han sido ante “puros equipos malitos y en juegos sin importancia.”

“El mayor rival de un mexicano es otro mexicano”. Es una frase que varios futbolistas han hecho famosa tras jugar fuera del territorio azteca. Y quizás es tiempo de pensar que tienen razón.

Si todos, deportistas, medios, aficionados y directivos, pusiéramos más énfasis en señalar lo bueno que polemizar con lo malo, quizás el ambiente deportivo en México sería distinto como para pensar que los resultados serían mejores.

A veces pienso que si Cristiano fuera mexicano, lo atacaríamos siempre de arrogante, a Messi de pecho frió, a Nadal de “lesiona-fácil”, a Federer lo retiraríamos cada quince días, a Brady no lo viajaríamos de tramposo, a Hamilton de aburrido, a Dustin Johnson de tener poco carisma.

No se trata de ser porrista ni de estar de “alcahuete”, se trata de valorar lo hecho por los deportistas mexicanos. Y de hablar más de lo bueno, que de lo malo.

Valoremos más, mucho más, lo ¡Hecho en México!