'Bofo' Bautista, un año después de eliminar a Boca Juniors, declaró ante la policía en Argentina

'Bofo' Bautista recordó con ESPN todo lo que implicó el eliminar a Boca hace 15 años ESPN

Este martes se cumplieron 15 años de la victoria de Chivas ante Boca Juniors en el juego de ida de los cuartos de Final de la Copa Liberadores del 2005 disputado en el Estadio Jalisco (4-0) y aunque la victoria del equipo mexicano robó los titulares de la prensa internacional por el resultado en contra de los xeneizes, el partido de vuelta en la "Bombonera" fue el duelo que verdaderamente dio de que hablar, debido a los sucesos extradeportivos que se presentaron en Buenos Aires en contra del equipo mexicano y más concretamente contra Adolfo 'Bofo' Bautista.

Tanto fue el rencor de la hinchada de Boca Juniors, jugadores y cuerpo técnico hacia el jugador de Chivas, que el mismo 'Bofo' reconoce haber sido el jugador más odiado en toda Argentina, sentimiento que duró un año después del encuentro en contra de los xeneizes.

"Si la verdad me converti en el jugador más odiado por los argentinos. Después, en la otra edición de la Libertadores en 2006, nos tocó ir en contra de Vélez Sarsfield y llegando al aeropuerto yo ya tenía a los policías ahí esperándome porque me llevaron a declarar. Ahí perdimos siete y ocho horas. Lo hicieron por fastidiar, pero en el partido les metí gol. Ellos hacían todo eso para ganar lo partidos, pero no pudieron tampoco contra el gol que les metí", recordó el número 100 de Chivas en entrevista con ESPN.

Durante el duelo de vuelta en donde Chivas visitó la Bombonera, 'Bofo' recuerda que desde el primer minuto del encuentro vivió un ambiente hostil.

"Nos recortaron el medio campo para entrenar, nos dieron solo el área grande y, haciendo algunos juegos con balón, los baloneros aventaban los balones a la grada. Eran muy marrulleros".

Las agresiones en contra de Bautista escalaron a tal grado de volaron objetos desde la tribuna xeneize.

"Todo comenzó con un pase filtrado, uno metió un codazo y otro un cabezazo. Ahí me tiro al césped y toda la gente estaba chiflando que me parara. Quitaron el cemento de la tribuna y lo aventaban. En esa ocasión me levanté y les señalé cuatro goles con los dedos y pues me vio Palermo y me siguió para darme el cabezazo".

El jugador mexicano comenta que en lugar de salir al campo intimidado ese tipo de encuentros lo hacían sacar lo mejor de sí mismo.

"Me gustaba ese tipo de partidos para sacar lo mejor de mi, siempre sacaba eso y lo demostraba en la cancha de la mejor forma. Mucha gente del River Plate me decía que que bueno que les habíamos ganado a Boca Juniors porque se sentían figuras y dije que ese tipo de equipos tienen que perder bien. Los argentinos no aceptan el perder. También en la Libertadores, en la final, cuando nos faltaron el respeto de que nos quitan el Himno Nacional Mexicano y ponen el Brasil, yo también me quité de la fila y me puse a calentar. Ese tipo de cosas lo demostraba en la cancha y por eso me gané el odio de los sudamericanos".

El ex delantero de Chivas participó con el club rojiblanco en tres ediciones distintas del torneo sudamericano: 2005, 2006 y 2010, mismas en las que consiguió ocho goles, cifra que lo ubica como el segundo máximo goleador del equipo mexicano en el torneo de Conmebol.