Todo tiene una explicación

ESPN Digital

El que prende su televisión solo para ver 1.2 goles después de 90 minutos, por supuesto que le van a cambiar de canal

Jornada dos, solo 11 goles. Una Liga MX compitiendo con un tele auditorio que al mismo tiempo que se juega la jornada, se tiene juegos de postemporada de fútbol americano, que en verdad son un espectáculo para el público. De ligas europeas nada digo, porque sus horarios terminan a las cuatro de la tarde. Pero también tienen una gama en sus televisores de películas, series o documentales que no dudaría que fueran tomadas al ver el nulo espectáculo que ofreció el futbol mexicano.

Para este análisis-comentario, nos olvidamos del público que va a los estadios y que quizá no le importe lo que ve a costa de que su equipo gane: este grupo no existe por el momento de la pandemia. También nos olvidamos del mínimo grupo que más allá del resultado, por su trabajo o porque le gusta, puede dar una explicación de lo qué pasa. Este sector es mínimo por la simple razón que los medios de comunicación no venden esa cultura de aprender a ver el fútbol desde otro punto que no sea el resultado. Por favor, ni se molesten, pero es una realidad.

Dentro de la jornada 2, si hubo equipos que proponen un juego organizado desde atrás, Tigres y Mazatlán, por ejemplo, pero al tocarles como rival equipos dinámicos que se aprovechan de sus condiciones basadas en la juventud, como Pumas y Santos, hacen que su rivales se vean encuerados por la lentitud o por su falta de técnica en el pase y la recepción, entonces no logran poner sus condiciones.

Equipos importantes como Monterrey, America, Chivas, le están dando más importancia a la recuperación de la pelota, su desgaste físico se basa en que el rival no los ofenda y después, caso Rayados, por la calidad de su plantel, le da para meter tres goles y ganar seis puntos. León, como es su costumbre, tomó la iniciativa, pero enfrente tuvo un rival que lo presionó desde el primer cuarto de cancha, y alguna vez que León logró sacar la pelota, inmediatamente el Pachuca rebasaba la pelota y se acomodaba en su terreno con un 4-4-2 muy compacto.

Otro importante y que todo el 2020 fue protagonista en la cancha, el Cruz Azul, no hace ninguna de las dos: ni ataca ni defiende.

De los 11 goles, pudieron haber sido 15 de no fallar 4 penales, oportunidad máxima en este juego y que nace de una idea ofensiva truncada por una falta dentro de área. Al final el promedio da .6 goles por equipo y 1.2 goles por partido. El que prende su televisión y después de 90 minutos, menos el tiempo perdido en 30 o más faltas por juego, menos el tiempo de cambios y consultas del VAR, te da como resultante sobre 50 minutos que el balón está en juego, solo para ver 1.2 goles, por supuesto que le van a cambiar de canal o, en el mejor de los casos, se chutaran todo el juego interactuando con su teléfono o platicando con la televisión sirviendo como un cuadro en movimiento.

En todos los casos y ejemplos, si me pongo en los zapatos de los técnicos, es muy difícil la profesión por la premura de los resultados, el fondo supera a las formas, y su trabajo depende de la obtención de puntos. Al Atlas y San Luis, por más Madre Teresa de Calcuta que quisieran ser, no veo cómo podrán llegar a buen puerto, su destino será pagar la multa y seguir en Liga MX.