Medallista mexicano llegó 'de rebote' al atletismo para reunirse con su familia

José Carlos Villarreal Peinado ESPN

José Carlos Villarreal Peinado no eligió el atletismo, fue la pista la que lo eligió a él. El mexicano, quien consiguió la histórica medalla de oro en la prueba de los 1500 metros planos en los Juegos Panamericanos Lima 2019, comenzó a escribir su camino en el medio fondo hasta los 16 años, porque era su esperanza para conseguir una beca y poder estar con su familia en Estados Unidos.

La familia del mexicano se mudó a Estados Unidos cuando él tenía 6 años debido al segundo matrimonio de su madre; desde entonces vive en Arizona y fue a través del deporte que pudo aspirar a tener una carrera universitaria. Intentó primero con el basquetbol, pero fue en el atletismo donde resaltaron sus cualidades.

“Yo jugaba baloncesto y no era tan bueno, era bueno, pero no para ganar beca e ir al colegio. Hablé con mi papá después de un juego y le dije que iba a tratar en el atletismo. Me dijo que era buena idea. Empecé con el 400 y poco a poco empecé a subir. Llegué al colegio y ahí me quedé”, afirmó el originario de Sonora.

“En Estados Unidos se corre la milla y son mil 600. La primera vez hice 4:14 y fue muy bueno para alguien que no había corrido. Sí estaba entrenando, pero más para el 800. De repente, mi entrenador me metió a la prueba y me fue bien. Gané. Como referencia, para la prueba de 1500, marqué 3:58”, aseveró al tiempo de señalar que ese tiempo fue la clave para ser reclutado en la Universidad y trabajar así con James Li, entrenador que también llevó al keniano Bernard Lagat, medallista olímpico.

“Luego poco a poco mejoré mi marca y pegué 4:03 y luego me ofreció una beca la Universidad de Arizona. Me están pagando la escuela. Mi entrenador es el mismo de Bernard Lagat. Él ganó medalla de plata en los Olímpicos de 2004 en 1500 y es el segundo más rápido. Y con su entrenador, entrenamos también. Me lastimé mi primer año y pegué 3:41, luego 3:38 y este año bajé a 3:37.

Con el metal dorado, que se ganó después de un cierre impresionante en los últimos 100 metros, el atleta azteca ya le mandó un mensaje a su familia con miras al próximo año olímpico.

“Tengo dos hermanitos chicos. Deben ir a la escuela y mejor que ahorren para poder ir a Tokio”, finalizó.