Checo Pérez lo hizo, casi, todo bien y Hamilton lo sabe

Checo Pérez logró en Albert Park una nota muy alta al poder sobreponerse a un par de momentos bajos con rebases de precisión, limpieza y, en especial uno que merece la gloria de la inmortalización

AUSTRALIA -- Sergio Pérez fue, después de la obra maestra que cinceló Charles Leclerc, el mejor piloto del Gran Premio de Australia y se ha puesto por méritos propios en la conversación de los contendientes de la temporada 2022 de la Fórmula... y si no lo creen pregúntenle a Lewis Hamilton.

Checo Pérez llegó en el Albert Park al décimosexto podio en la F1 con una nota muy alta al poder sobreponerse a un par de momentos bajos con rebases de precisión, limpieza y, en especial uno que merece la gloria de la inmortalización en algún lienzo.

Luego de una arrancada titubeante donde el Mercedes de Hamilton le quitó el tercer lugar, porque se juntaron una mala tracción, el bloqueo sin intención de su compañero de equipo en Red Bull, Max Verstappen y por ello una frenada muy temprana antes de la primera curva, Checo Pérez tuvo que construir una persecución detrás del siete veces campeón del mundo.

A pesar de que el Mercedes W13 es un auto inferior al RB18 de Red Bull, rebasar a Lewis Hamilton nunca ha sido una materia sencilla para nadie, pero de alguna manera, Checo Pérez ha logrado durante su carrera y especialmente desde 2021, atragantársele al inglés y si no que lo diga la historia en Abu Dhabi, donde el mexicano se ganó el mote de Ministro de la Defensa.

En la vuelta 10 del GP corrido en Melbourne, la férrea defensiva de Hamilton no pudo contener a Checo Pérez, quien lo atacó en la primera chicana y así recuperarse del titubeante arranque y retomar la tercera posición.

Las llantas medias en el Red Bull se desmoronaban como porosas galletas, así que Pérez tuvo que entrar a pits por neumáticos duros, con Hamilton al acecho. Los Mercedes pudieron aguantar cinco giros más para ingresar a fosos.

La maniobra que seguramente pronto será exhibida en la galería de algún artista plástico dedicado al deporte motor fue justo en la vuelta 23, cuando Hamilton salía de los pits por delante del mexicano. Por la parte externa de la curva 9, la más rápida del circuito. El mexicano tuvo que ponerse a centímetros del muro para rodear la flecha plateada, que hay que ser justos, venía con neumáticos fríos y así era más difícil defenderse.

El movimiento fue completado apenas a tiempo para librar las banderas amarillas que provocó Sebastian Vettel, no evitó que George Russell sacara providencial ventaja y saliera en tercer lugar, seguido de Fernando Alonso quien, con llantas de compuesto duro, no había decidido detenerse en los fosos.

El accidente de Vettel provocó un Safety Car que, de nuevo, como en Arabia Saudita cayó como patada en los planes del tapatío.

Aunado al buen momento de los Mercedes, la suerte hizo que Pérez viera delante suyo al español de Alpine y finalmente a George Russell, y que tuviera que adelantarlos en pista, si es que quería subir al podio.

Adelantar en pista a Alonso y Russell, sobre todo en Melbourne no es cosa de todos los días, sólo veamos la poca cantidad de rebases que hubo en la competencia, pero el mexicano los trabajó con paciencia.

Luego del abandono de Max Verstappen, e incluso después de conseguir el segundo lugar, la duda se cierne sobre Checo Pérez y todo el equipo Red Bull sobre la fiabilidad del RB18. En tres carreras han sufrido tres abandonos, dos de ellos del neerlandés y uno del mexicano.

Al parecer volvieron a tener un problema relacionado con el sistema de combustible, ahora una fuga externa, según dijo Christian Horner, al final de la carrera.

No puedes ganar las carreras o sumar puntos cuando no terminas. De nada sirve tener un auto que peleé con el Ferrari F1-75 si va no cruzar la meta los domingos.

La fiabilidad es el fantasma más temido por cualquier equipo, es el silencioso verdugo de todo el trabajo de una escudería. Hoy, Red Bull ha dejado ir al menos 42 puntos en fallas mecánicas y está a 49 unidades de Ferrari en el campeonato de constructores.

La temporada es joven, faltan 20 Grandes Premios, pero los puntos que dejes ir ahora siempre los echarás de menos en la suma final.

Checo Pérez, quien tuvo la suerte de que su auto no sufriera el mismo desperfecto que el de Max Verstappen, como sucedió en la fecha inaugural en Bahréin, ya es cuarto lugar en campeonato con 30 puntos, lejos de los 71 de Charles Leclerc, pero a tiro de piedra de Russell (37) y Sainz (33), así que definitivamente se pueden dar las condiciones para que, desde ya, se le incluya en cualquier conversación que incluya la disputa del título.

Los Mercedes han conseguido de alguna manera sumar ahora que son inferiores a los Ferrari y los Red Bull, mientras que Leclerc ha tenido un inicio soñado, pero si Checo Pérez logra estar en el podio el día que las cosas no salgan bien al monegasco y los autos de Woking podrá acercarse.

Más allá de la clasificación por puntos, Pérez ha calificado bien, como se esperaba que lo hiciera, en cada GP y compite en carrera siempre cerca de los Ferraris y de Verstappen.

El problema será que el monoplaza de Red Bull encuentre la confiabilidad y puedan capitalizar con dos autos en el podio accidentes, como el del domingo de Carlos Sainz, porque no se darán muy regularmente, ya que Ferrari es el producto más acabado de la parrilla y cada Gran Premio Leclerc declara en la pista sus serias intenciones de no dejar nada a nadie.

Imposible descartar ahora un regreso de Verstappen o una mejora sustancial de Mercedes, tampoco un despertar de Sainz, pero se ve en el horizonte la primera temporada donde Checo Pérez tenga las herramientas para pelear arriba en la tabla.