Advierten sobre los daños que podrían sufrir Fernando Alonso y Lance Stroll en Aston Martin

Adrian Newey confesó en la previa del GP de Australia que dará inicio al Mundial 2026 que las vibraciones del AMR26 podría generar lesiones en los nervios de las manos de sus pilotos.

Hay algo seguro: Lawrence Stroll jamás imaginó que el inicio de la temporada 2026 de su equipo Aston Martin sería tan terrorífica como lo será este fin de semana en el GP de Australia que marcará el comienzo de la 77ª temporada de F1. Ni en sus pensamientos más agoreros, el multimillonario canadiense podría haber desarrollado un guion tan tenebroso como el que vivirá en la realidad en el semipermanente de Melbourne. El final de la película es que Fernando Alonso y Lance Stroll podrían sufrir daño permanente en los nervios de las manos debido a las violentas vibraciones que produce el AMR26 y ambos tendrán un recorrido limitado en la carrera australiana.

El millonario canadiense, quien amasó su fortuna en el mundo de la moda, no escatimó en inversión para convertir a Aston Martin en un equipo contendiente, de una vez por todas. Con la llegada de la nueva normativa técnica que entra en vigencia este año, Stroll contrató a Adrian Newey, el gurú de la ingeniería y el hombre detrás de los éxitos de Red Bull, entre otros de su extenso y glorioso palmarés. Además, construyó una planta de última generación en Silverstone y cerró filas en exclusividad con Honda para las unidades de potencia. Nada podía salir mal; sin embargo, todo salió pésimo.

Aston Martin llegó a Barcelona, sede de las pruebas privadas de enero, para el último día. Cuando el AMR26 salió a pista, todos se quedaron boquiabiertos con las soluciones que Newey le había dado al nuevo reglamento. Totalmente pintada de negro, el Aston Martin dio un puñadito de vueltas antes de guardarse. Parecía algo lógico dentro de la tardanza que habían sufrido para poder llegar a tirar el auto en pista.

En Baréin, la historia pasó de castaño a oscuro. El AMR26 fue el auto que menos giró en la pretemporada y el último día debieron limitar los giros por la falta de repuestos que tenía Honda ante tanta rotura. Horas después de dejar Sakhir, se supo oficialmente que el problema estaba en una severa vibración que genera la batería del impulsor eléctrico y que genera roturas. Desde Aston Martin hablaban de muchos problemas chicos que debían solucionar.

Los días pasaron y llegó el momento de viajar a Australia. De golpe, un rumor sacudió al mundo de la F1: Aston Martin estaba a punto de bajarse de Melbourne, algo imposible con los contratos firmados. Después, el runrún señaló que saldrían a buscar el 107% en la clasificación para poder largar la carreras y, tras un puñado de vueltas, abandonarían. Esta última versión fue confirmada nada menos que por Newey antes los medios en Australia.

Tras el fiasco de Baréin, Honda trabajó en su sede de Sakura y las vibraciones bajaron en su intensidad para Australia, pero no lo suficiente, aseguró el ingeniero inglés. Y lo peor es que las vibraciones que surgen desde la unidad de potencia se transmiten por el chasis y llegan a los pilotos, quienes podrían sufrir daño permanente en los nervios de la mano ante una exposición prolongado. Así de increíble.

“Esa vibración en el chasis está causando algunos problemas de fiabilidad: se caen los espejos, se caen las luces traseras, todo ese tipo de cosas, que tenemos que solucionar”, dijo Newey sobre el auto que creó para Aston Martin. "Pero el problema mucho más importante es que esa vibración se transmite finalmente a los dedos del conductor. Fernando siente que no puede dar más de 25 vueltas seguidas antes de correr el riesgo de sufrir daños permanentes en los nervios de las manos. Lance opina que no puede dar más de 15 vueltas antes de ese umbral. Vamos a tener que limitar mucho la cantidad de vueltas que demos en carrera hasta que detectemos el origen de la vibración y la mejoremos en su origen”, agregó el director del team.

"Lo importante es entender que nos hemos centrado en la batería porque es el elemento fundamental. Sin revelar ningún detalle técnico, lo que hemos logrado para este fin de semana se probó en el banco de pruebas, durante el transcurso del fin de semana y llegamos a la solución que propusimos, que utilizaremos aquí en Melbourne. Esto ha reducido significativamente la vibración que llega a la batería. Pero lo importante es recordar que, en realidad, la unidad de potencia, es decir, la combinación del motor de combustión interna y posiblemente también la unidad de gestión de la energía (MGU), es la fuente de la vibración; es el amplificador. En ese caso, el chasis es el receptor. Un chasis de carbono es una estructura naturalmente rígida con muy poca amortiguación. Por lo tanto, no hemos avanzado en la transmisión de esa vibración al chasis”, cerró Newey.

Koji Watanabe, presidente de HRC, fue consultado por PlanetF1 sobre plazos para encontrar una solución y la respuesta debe haberle generado más gastritis al señor Stroll: “Quiero apurarme, pero en este momento es bastante difícil decir cuándo y cómo. A partir de esta semana implementaremos contramedidas que consideramos serán la solución más efectiva en esta etapa”, dijo el japonés.

El panorama sombrío se completa en que Honda todavía no pudo aplicar la potencia máxima de su unidad de potencia por las vibraciones y todavía no conocen la confiabilidad de los elementos. Si algo falta, apenas cinco días después de terminada la carrera de Australia comenzará la actividad de la segunda fecha en China. Y el último fin de semana de marzo, el circo de la F1 visitará… Japón, la casa de Honda.