Franco Colapinto se dio un gusto: giró con una Flecha de Plata

El día de Franco Colapinto en Buenos Aires tenía guardado un momento especial: girar con un Mercedes W196, una réplica del que usó Juan Manuel Fangio en su fabuloso paso por la Fórmula 1.

A las 14.30, ataviado con un casco como los que el Chueco usaba allá por la década del 50 del siglo pasado, el piloto de Alpine se dio el gusto de acelerar el auto que pertenece al Museo Fangio en Balcarce. No se trata de un coche más...

Si bien Fangio ganó con cuatro marcas diferentes sus cinco títulos, solo repitió con la marca de la estrella y su ligazón con los alemanes fue por siempre. Pensar en Fangio es pensar en Mercedes-Benz y la Flecha de Plata, no en Alfa Romeo, Ferrari o Maserati.

El dominio que logró Fangio con Mercedes fue aplastante: ganó ocho de las 12 carreras que corrió. Y la alianza podría haber continuado en F1, pero los popes de la marca de Stuttgart decidio cerrar su programa deportivo al final de 1955 después de La Tragedia de Le Mans de 1955. Mercedes recién volvería a tener equipo integral en 2010.

Franco dio dos pasadas con el 196. Tranquilo, nada de hacer trompos ni nada de eso que hizo con el Lotus. Franco trató el auto como lo que es, una reliquia histórica. Colapinto pasó saludando y hasta se bajo de la Flecha para acercarse a las tribunas. Colapinto tuvo yapa en el día que tanto esperó al subirse a un auto tan emblemático.