Max Verstappen logró su primera victoria del año, pero fue excluido

El neerlandés celebró junto a Daniel Juncadella y Jules Gounon en la segunda fecha del NLS, el torneo que se disputa en Nordschleife, el circuito largo de Nürburgring. Sin embargo, horas después se enteró que su Mercedes terminó descalificado.

Max Verstappen ya había subido al podio y celebrado junto a Daniel Juncadella y Jules Gounon, la dupla con la que compartió el Mercedes-AMG GT3 con el que venció en la segunda fecha de NLS Nürburgring Langstrecken-Serie), campeonato que se disputa en el Nordschleife, el trazado largo del mítico Infierno Verde. Las burbujas del champán ya habían inundado su buzo y su alegría por haber disfrutado de un triunfo en ese trazado que tanto lo atrae ya la había atesorado en su bolso para dejar Alemania. Pero… Varias horas después del festejo se enteró que su equipo había sido excluido de la competencia.

Durante la revisión de rutina que se realiza después de cada competencia de cualquier categoría del mundo, los comisarios técnicos de NLS notaron que el Mercedes número 3 había utilizado siete juegos de neumáticos en el día (incluye la clasificación que fue más cuatro horas antes de la largada) y el máximo permitido es seis. Resultado: exclusión del evento. Así, el triunfo fue del BMW de Dan Harper y Jordan Pepper, quienes habían sido segundos en pista. Christian Hohenadel, director del equipo Winward Racing, que cuenta con apoyo de fábrica de Mercedes AMG, reconoció el error..

Sin dudas la exclusión habrá dejado masticando bronca al tetracampeón de Fórmula 1 porque era su primera victoria del año y justamente no en la máxima categoría, en la que su chance de subir al primer escalón del podio parece lejana después de lo visto en el GP de China y en la superioridad que tiene, justamente Mercedes, con respecto al resto. Pero nada le quitará la diversión que vivió con el GT3 en Nordschleife. El cuatro veces campeón del mundo fue el crítico más acérrimo con el que se topó la nueva normativa técnica de Fórmula 1. Eso de andar cargando la batería, no poder ir al límite en las curvas, tener que levantar el pie del acelerador en las rectas… Un combo que el neerlandés aborrece, porque es un piloto joven, de apenas 28 años, pero es de vieja escuela. “No me divierto, pero para divertirme tengo mis participaciones en GT3”, dijo en la previa del GP de China. El tetracampeón del mundo tiene en la mira un objetivo desde hace mucho: correr las 24 Horas de Nürburgring. Y para conseguirlo, primero debía disputar carreras del calendario de la NLS (Nürburgring Langstrecken-Serie), campeonato que se disputa en el Nordschleife, el trazado largo. Su estreno dentro de la clase GT3 fue en 2025 con victoria sobre una Ferrari y este sábado había repetido festejo, esta vez con un Mercedes, en la segunda fecha del año en la competencia de cuatro horas.

Verstappen mostró su clase desde bien temprano al lograr la pole position con casi dos segundos de ventaja, en una vuelta de casi ocho minutos. En carrera, fue el encargado del primer stint con el Mercedes AMG-GT3 . En la primera vuelta perdió la punta Christopher Haase (Audi). Verstappen lo siguió de cerca durante toda la primera hora de carrera. “Fue un duelo muy divertido, en algunas partes él era más rápido y yo, en otras”, dijo el alemán. Finalmente, cuando quedaban cinco minutos para cumplir la primera de las cuatro horas, Max armó una maniobra de lo Verstappen, al límite y superó a Haase. De inmediato fue a boxes y le dejó el volante a Juncadella. El español volvió a pista segundo, detrás de Nico Hantke, compañero de Haase. Pero duró poco, porque de inmediato el de Mercedes superó al Audi y se fue adelante. Desde ahí, el equipo encabezado por el piloto de Red Bull dominó. Pasó el stint de Gounon y Verstappen volvió para los últimos 45 minutos.

“El equipo preparó muy bien el auto", dijo Max antes de subir al podio y de enterarse de que en realidad la escudería tiene problemas con simples cuentas matemáticas... "Me sentí muy bien y es una gran experiencia para mí. Me encanta la velocidad de los autos GT. Estoy muy feliz de ser parte de esto. Esta pista es una locura y quería correr hacía mucho. Al final de año apareció la chance y el calendario me dio la posibilidad. Voy a tratar de estar cada vez que pueda”, dijo Max. Las cancelaciones de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita de F1 por la guerra en Medio Oriente le abrió la chance de estar en la tercera fecha del NLS (coincidía con Sakhir) y en la clasificación para las 24 Horas (mismo fin de semana en el que debía estar en Yeda). “Estamos viendo de estar en tres semanas”, avisó el neerlandés.

Hasta la exclusión, Verstappen se habia dado el gusto de ganar con Red Bull, Ferrari y Mercedes. Es cierto, en categorías bien distintas. El GT3 alemán con el que corre en Nürburgring cuenta con apoyo de fábrica de la marca de la estrella. Detrás de la negociación estuvo Toto Wolff, el director de las Flechas de F1 y quien coqueteó varias veces con Max para llevárselo al team de Brackley. Por ahora, el tetracampeón sigue en el equipo de las bebidas energizantes en la máxima categoría, pero ya disfruta de las bondades de Mercedes en Nordschleife.

Verstasppen encontró el lugar donde se divierte y gana, más allá de la determinación de los comisarios que nada tiene que ver son su rendimiento en pista. Y, como si fuera poco, se convirtió en un foco que NLS recibe con los brazos abiertos. Solo ver la imagen del neerlandés subiéndose a su Mercedes rodeado de miles de personas es una señal, que se hace más fuerte con el dato de que las reproducciones en YouTube de las competencias del Infierno Verde se multiplicaron por 100.

En abril, si todo cuadra en la agenda de Max, volverá a estar arriba del GT3 en la siguiente fecha de NLS. Y el 16 de mayo cumplirá el viejo anhelo de poder participar de las 24 Horas de Nürburgring. Parece ser solo el comienzo, porque también apunta a Le Mans y otras carreras y pistas emblemáticas. Lugares y autos de competición en los que encuentra la diversión que no siente en su trabajo principal: Fórmula 1.